Por Clemente Castro González

 

Las mesas de Seguridad y Justicia significan un paso fundamental para que éste tipo de temas no se dejen solo en manos del gobierno.

De acuerdo a los promotores de las mismas son “Punto de encuentro entre ciudadanos y autoridades para diseñar una agenda común y trabajar sobre ella de manera sistematizada”.

Se trata de “Crean soluciones eficaces a problemas específicos”, a partir de la realidad, aseguran.

Desde luego que debe estarse de acuerdo con una labor de tal magnitud en tanto que es benéfica para la sociedad.

El problema es que éste tipo de instancias se presten a la simulación y acepten, sin cuestionar, los informes  que ofrece la parte oficial.

Sería un fiasco si los integrantes de las mesas, “de extracción ciudadana”, se dedican a ver el vaso medio lleno, de manera recurrente y se cuiden de no ser muy críticos hacia los gobernantes.

Pero lo peor que puede suceder es que tales instancias sean reductos para atacar políticamente a los contrarios al sistema establecido.

Y si bien los miembros de las citadas mesas son “representantes de la sociedad civil”, lo cierto es que no se sabe de que manera llegaron su condición actual. Es decir, su representatividad más bien podría ser la de los gremios que representan pero no de la sociedad en su conjunto.

Otro de los “asegunes” que tendrían que verse es lo relacionado con la incipiente divulgación que se hace de los acuerdos que se toman al interior en las reuniones y en las que, se supone, participan las autoridades de los órdenes de gobierno.

Porque pareciera que se trata de algo solo de interés para grupos de notables que, a lo más, se prestan para las entrevistas y ruedas de prensa, en le mejor de los casos de manera trimestral,  cuando rinden informes.

Es de esperar que a esas mesas inviten a integrantes de colectivos de desaparecidos, a religiosos, padres de familia y en general, lideres comunitarios que padecen el problema de las violencias y la inseguridad. Y de no ser así, es cuestionable.

Decimos esto ya que, años atrás, eran los propias instancias de gobierno, entiéndase secretarías de Seguridad Pública y de Gobierno, las que perfilaban algo que se llamaba “Consejo de Participación Ciudadana”, con el propósito de fortalecer el discurso de los gobernantes en turno a la par que se convalidaba las estrategias a seguir en materia de seguridad, por cierto bastante erráticas.

Reiteramos: las mesas y “Observatorios Ciudadanos”, son espacios que deben existir a condición que en verdad representen el dolor, al igual que las aspiraciones y propuestas de quienes no se les da la voz pese a que tienen mucho que decir y aportar para superar males crónicos.

Empoderar a los ciudadanos es algo necesario pero no con la idea de cambiar para seguir igual o peor. Lo que se requiere son representaciones amplias, con calidad moral para que puedan llamar a las cosas por su nombre y no dejar hacer y pasar los desvíos y errores de los representantes populares y de la administración pública.

A propósito de éste tipo de asuntos, ayer estuvo en ciudad Victoria, ORLANDO CAMACHO, director general de la asociación México SOS y coordinador nacional de las mesas de seguridad.

Vino a decirnos que persisten los homicidios dolosos, secuestros, extorsiones y el robo.

Además, que Victoria, Nuevo Laredo traen números que no son tan adecuados. No recuerdo si dijo algo de Reynosa, donde por cierto, éste miércoles se dio un enfrentamiento entre civiles armados y policías estatales.

El visitante estuvo acompañado en un evento con periodistas de JUAN CARLOS GONZÁLEZ ALANÍS y JORGE PENSADO ROBLES, de la CANACO victorense.

AL CIERRE

El gobernador el estado, FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA y varios mandatarios más participaron en una reunión con el presidente electo, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, en la Ciudad de México (CDMX).

Durante el evento, LÓPEZ OBRADOR les presentó el proyecto para conformar una zona franca en la frontera norte del país a fin de impulsar el desarrollo.

Entre las acciones que se plantea realizar están homologar el precio de los energéticos con los de Estados Unidos, duplicar el salario, así como reducir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Los convocados fueron, junto al jefe del ejecutivo estatal, CLAUDIA PAVLOVICH, JAIME RODRÍGUEZ, FRANCISCO VEGA, JAVIER CORRAL y MIGUEL RIQUELME de Sonora, Nuevo León, Baja California, Chihuahua y Coahuila, en forma respectiva.

+.-Con la novedad de que la lideresa del PRI CALUDIA RUÍZ MASSIEU anunció una serie de nombramientos de priistas que ya son parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

Desde luego que no hay sorpresas en tanto que son caras conocidas y, en ese tenor, llama la atención el ungimiento de MORELOS JAIME CANSECO GÓMEZ, al que le dieron la secretaría Jurídica y de Transparencia.

Se trata de un oriundo de la ahora CDMX, pero que se le relaciona con Tamaulipas.

Recordemos que fue secretario General de Gobierno en el sexenio de EGIDIO TORRE CANTÚ, entre otros cargo que tuvo en las gestiones estatales priistas.

La que tampoco se baja del “tren de la Revolución” es la tampiqueña MERCEDES GUILLÉN VICENTE, a la que ungieron en la secretaría General Adjunta a la Presidencia del PRI, un cargo que igual ostentan otras tres de sus compañeras.

Por cierto, RUIZ MASSIEU informó, a través de redes sociales que había sostenido una reunión con los priistas tamaulipecos y exhibió una foto en la que aparecen MANUEL CAVAZOS, ALEJANDRO GUEVARA, ENRIQUE CÁRDENAS, OSCAR ALMARAZ, ALEJANDRO ETIENNE, entre otros.

Suponemos que uno de ellos será el bueno para relevar a SERGIO GUAJARDO.