ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA

SALUD.- Médicos del Centro de Cardiología de Múnich salvaron la vida de un bebé que nació con medio corazón gracias a una técnica única en el mundo consistente en crear con dos catéteres una conexión entre el maltrecho órgano -del tamaño de una nuez- del pequeño y sus pulmones.

El médico había dicho que había probado con éxito este procedimiento en cerdos y nosotros no teníamos nada que perder, señaló la madre del pequeño Faustus.

El resultado de la intervención, que se llevó a cabo meses atrás, se ha dado a conocer ahora, en un momento en el que el bebé tiene ya nueve meses y lleva una vida prácticamente normal, a pesar de contar tan sólo con medio corazón.

Probar esta técnica revolucionaria era la única esperanza a la que se podía aferrar el recién nacido. Los médicos desaconsejaban a los padres operarlo porque entendían que esa sería su sentencia de muerte.

Vigilancia médica constante

Le va bien, destacó la madre, recordando el impacto que vivió cuando durante el embarazo le diagnosticaron problemas cardiacos a su futuro bebé.

Con carácter regular, los padres de Faustus envían los datos de saturación de oxígeno sanguínea a través de una aplicación y cada dos semanas acuden a una revisión a la unidad de Cardiología Pediátrica de la Universidad de Dresde, en el este de Alemania.

Todos coinciden en que el hecho de que Faustus viva es un milagro.

Cardiólogos expresan su optimismo

Los cardiólogos pediátricos, dirigidos por el catedrático Peter Ewert, celebran el resultado de su trabajo y se muestran muy optimistas en torno a la evolución del pequeño.

Creemos que tiene un futuro más que digno por delante, indicó Ewert, convencido de que Faustus tendrá la posibilidad de llevar una vida muy normal, de jugar, divertirse e ir a la escuela.