ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA

INTERNACIONAL.- En una resolución no vinculante con 189 votos a favor, y los votos en contra de Estados Unidos e Israel, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aprobó solicitar, de nueva cuenta,  el fin del embargo estadunidense a Cuba.

Desde 1992, dicha votación recibe una aprobación abrumadora y por primera vez, Estados Unidos propuso ocho enmiendas al texto, referentes a la situación de los derechos humanos en Cuba, mismas que fueron rechazadas y únicamente contaron con los votos del país promovente, Israel y Ucrania, informó la ONU mediante un comunicado.

Estados como la Unión Europea y Canadá explicaron el sentido de su voto en contra al planteamiento estadunidense y criticaron que las enmiendas deban ir en la resolución sobre el embargo, que es un tema mayoritariamente económico, aunque estaban de acuerdo con el contenido que pide a poner fin a las restricciones de la libertad de expresión y a la persecución de disidentes.

“El bloqueo constituye una violación de los propósitos y principios de la carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, es un acto de agresión y de guerra económica que quebranta la paz y el orden internacional. Vulnera también las reglas universalmente reconocidas del comercio y la libertad de navegación. Lesiona los principios de la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz y se opone al consenso de la comunidad de Estados del mundo”, dijo el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, previo a la votación.

“Provoca aislamiento y descrédito al Gobierno de Estados Unidos y convoca al justo rechazo de la comunidad internacional”, agregó Rodríguez.

“Lo más lamentable de esta resolución todos los años no es que Estados Unidos se quede solo oponiéndose a ella. Lo más lamentable es que es una pérdida de tiempo. Los países creen que es una oportunidad para ‘meterle un dedo en el ojo’ a Estados Unidos, pero al hacerlo no están hiriendo a Estados Unidos, están hiriendo a los cubanos diciéndoles que el trato que les da el régimen es aceptable. Por 27 años hemos tenido el mismo debate y nada ha cambiado en Cuba para mejorar”, enunció Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos.

Del mismo modo, Haley criticó el liderazgo de la Asamblea General de la ONU en cuanto a acciones concretas para mejorar la calidad de vida de los cubanos.

“No negociaremos nuestros principios ni aceptaremos condicionamientos”, afirmó Rodríguez.

En 2016, durante la administración de Barack Obama, Estados Unidos se abstuvo de votar.