Por Raúl Hernández Moreno

La elección del 2 de junio es muy importante para los partidos, pero por lo visto a los ciudadanos poco les importa.

Y es que a 31 días de que empezaron las campañas estas se encuentran en el mismo lugar en que iniciaron. Están estancadas, no hubo avances, no hay penetración.

Hemos visto una campaña de partidos, no de candidatos, y es que ninguno de los 22 candidatos que participan logró imponer un liderazgo entre la ciudadanía. No hay uno solo con el cual los partidos puedan decir: “Este me  da ventajas”. Todos se han quedado atrapados en lo poco o mucho que puedan aportarle sus estructuras territoriales, que en el caso del PAN y el PRI es  bastante. Ambos tienen un buen colchón de votos cautivos, pero los más recientes procesos electorales han requerido de un plus para ganar.

Los candidatos carecen de creatividad. Todos se van por los lugares comunes: instalar oficinas de gestoría, ofrecen contacto directo con el ciudadano, regresar al territorio, fiscalizar los recursos de los gobiernos municipal  y estatal, estar al lado del ciudadano, votar con conciencia, no siguiendo la línea de su partido. Son las propuestas de siempre, de hace 3 años, de hace 9, de hace 30, de hace 60 años. Nada ha cambiado, esto lo percibe el ciudadano más apolítico, el menos instruido y por eso las campañas no entusiasman.

Hay indicios de que la votación que se dé el 2 de junio será inferior al 40 por ciento y hay quienes estiman que al final no pasará del 30 por ciento, unos 100 mil votos en los  3 distritos y eso que el año pasado tuvimos una votación de 163 mil 499, sin incluir los votos de los cinco municipios de la ribereña.

Para los partidos la elección es crucial. El PAN quiere  retener su mayoría en el Congreso; Morena quiere desplazar al PAN; el PRI busca ganar por lo menos algunos distritos: y el MC, PT, PRD y Verde quieren rebasar el 3 por ciento de la votación para  volver a recibir prerrogativas oficiales, es decir,  dinero.

En medio de todo esto arrecian las encuestas para su difusión pública. El periódico El Heraldo de México hizo un ejercicio con la empresa encuestadora Buendía y Laredo que le otorga el carro completo al PAN, pues ganaría en 21 distritos y solo en San Fernando hay un empate técnico con Morena.

La realidad es que es muy difícil que un partido gane los 22 distritos. El carro completo se veía en los tiempos de Américo Villarreal, pero desde Manuel Cavazos a la fecha, el partido en el poder ha perdido algunas posiciones. En estos momentos el PAN tiene 16 de los 22 distritos, que es bastante, pero diferente a  un carro completo.

En elecciones federales es distinto, ahí si  se ha dado el carro completo, como sucedió en el 2015 en que el PRI se llevó los ocho distritos.

Descartemos el carro completo y hasta es probable que el ganador se lleve 12 o 13 de los 22 distritos, no más, lo que lo obligará a negociar con los otros partidos para  sacar adelante proyectos legislativos.