ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA

SALUD.- Científicos del Instituto de Biología Molecular y Celular (IBMC) de la Sucursal Siberiana de la Academia de Ciencias de Rusia están desarrollando nuevos métodos de tratamiento del cáncer basándose en una tecnología que complementa la de inmunoterapia que recibió el Premio Nobel en 2018, informó este martes a los periodistas el experto del IBMC, Serguéi Kulemzin.

James Allison, de la Universidad de Texas en Estados Unidos, y Honjo Tasuku, de la Universidad de Kioto en Japón, compartieron en 2018 el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, que se otorgó a su “terapia contra el cáncer por la inhibición de la regulación inmune negativa”.

El descubrimiento, que data de la década de los 90, permitió crear fármacos contra los tumores malignos.

El sistema inmune del ser humano es capaz de identificar y destruir las células cancerosas, pero sus receptores externos pueden dar tanto la señal de atacar el tumor como la de “no hacer nada”.

Allison y Tasuku aprendieron a bloquear la señal negativa con la ayuda de los inhibidores de checkpoint, resultado de lo cual la célula empieza a destruir con eficacia el tumor.

“En nuestro Instituto también nos dedicamos a la inmunoterapia del cáncer, pero no con la ayuda de los inhibidores de checkpoint, sino con las células CAR-T, donde CAR es una proteína híbrida capaz de unirse selectivamente con los antígenos que activan las células T del sistema inmune, para que ataquen las células cancerosas”, explicó Kulemzin.

También dijo que la terapia CAR-T puede usarse junto con los inhibidores de checkpoint en los casos, bastante comunes, en que el sistema inmune no percibe el tumor maligno como algo ajeno y no lo destruye.