Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO. – La Escuela Secundaria Técnica No. 32 “Licenciado Adolfo López Mateos”, muestra dos reflejos de la enseñanza, la crisis en que aparece hundido el sector educativo y la voluntad de maestros para cubrir déficit de horas de estudios y salir adelante.
Aquella secundaria que alcanzó a ser una de las más pobladas de la ciudad al sumar más de dos mil alumnos en sus aulas, todavía hace algunos 10 años, hoy la ausencia de familias en el sector les permite tener apenas con 509 estudiantes.
Esta crisis que aparece en medio de un paro magisterial promovido por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) Sección 30 en protesta a autoridades de la Secretaría de Educación en Tamaulipas (SET), parece replegarse al ser revelada la fórmula para seguir operando casi normalmente, esto es a través del esfuerzo del personal administrativo para suplir el déficit de maestros.
“¿Cómo le hacemos para sostener la educación aquí?, replica el director Francisco Javier Martínez Palacios, para responder él mismo, con la calidad de servicio el alto nivel de compromiso que tiene la escuela entre su personal”.
Precisó que el faltante que padece la escuela es en la materia de Inglés con 15 horas de clase, Historia con 12 horas, Geografía con 8 horas, Educación Física con 12 horas y 15 horas de clase de Arte.
“Cada materia es cubierta con nuestro personal administrativo, que por igual tiene la capacidad para impartir estas materias e incluso la de Educación Física, quien es un excelente conocedor de esta materia y colabora exitosamente”, expresó.
Apoyado en la subdirectora Luz Angélica Alemán Valerio, sumó en un total de 62 horas el faltante de horas debido al déficit de maestros, pero que con la colaboración del personal administrativo se ha sacado adelante el plantel.
La subdirectora Alemán Valerio hizo saber que el plantel tiene acentuada su crisis educativa luego que suman el fallecimiento de tres maestros, actividad que por igual ha sido asumida con responsabilidad por el personal administrativo.
“Los libros de nivelación de primero, segundo y tercer año, son otro instrumento que son utilizados exitosamente de manera alterna entre los alumnos que muestran algún rezago en el aprendizaje”, asentó.
