PILAR DANTÉS / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- La caída en las ventas de un 25 por ciento contrasta mucho con el crecimiento que se tenía hasta el mes de agosto, lo cual es resultado de la falta de lluvias que ha afectado al productor agrícola y ganadero y ya se considera alarmante pues prácticamente ha paralizado la actividad económica en el sur de Tamaulipas y el norte de Veracruz.
Eduardo Manzur Manzur, reconocido economista, empresario y ex secretario de Economía en la entidad, aseveró que se están viviendo tiempos atípicos pues en lo que va del año no ha llovido ni la mínima parte de lo que se esperaba por lo que el sistema lagunario registra un importante descenso en su nivel y, en consecuencia, las presas o esteros de los ranchos, carecen del vital líquido para sacar adelante su actividad.
Pero lo mismo sucede en la mancha urbana, regiones donde tradicionalmente habia la capacidad para abastecer a la población y a todos los sectores productivos que ahora se encuentran en grave riesgo.
“Todo eso afecta los círculos económicos, también el tema agrícola aquí en Tamaulipas está muy alarmante… ya en ese punto, porque pues no ha llovido prácticamente en estos 6 o 7 meses, estamos en septiembre que es el mes de ciclones y de lluvias esperadas, terminando la canícula se esperaba que hubiera algo de lluvias no ha habido prácticamente nada”.
Por ello, lagunas y ranchos están casi secos y aunque pudiera haber necesidades, la sequía frena la actividad y, en consecuencia, la movilidad de la economia en Tamaulipas y en la huasteca en general, así como la entrada de dinero.
“Estamos viendo bajas en ventas, alrededor de un 25%, lo cual el contrasta mucho con el buen el buen crecimiento o el buen nivel que se tenían hasta el mes de agosto; hoy en día ya estamos viendo que ese tema de la falta de lluvia está afectando la actividad económica de todos los comercios, porque la ganadería y la agricultura es prácticamente la actividad primaria las huastecas”.
Manzur Manzur reconoció que vienen saliendo de una buena temporada de turismo que les dejó buenos números hasta agosto pero que el Mes Patrio es regularmente un mes de poca actividad, pero este año fue un tanto más severo.
Destacó que el hecho de que caigan las ventas un 25 % es bastante drástico porque vienen saliendo de 2 años y medio de pandemia, todavía no se recuperan y el tema de agua les afecta en el movimiento del circulante, en la actividad económica en la zona, aunque hay otros rubros que de una u otra forma mantienen un flujo importante.
Dijo que se prevé que octubre va a ser un mes difícil, pero confían que llueva lo suficiente, alguna depresión que por ahí se esté formando, tomando como referencia el pronóstico de esta temporada para el Atlántico, que son las que pueden llegar a esta área.
Sin embargo, resaltó que los beneficios de esa lluvia se empezarían a ver a partir de noviembre o diciembre, pues el sector productivo vienen arrastrando hasta cuatro meses de gastos por este retraso en las precipitaciones.
