PERSISTEN VIEJAS PRÁCTICAS
“¿Cómo procedemos nosotros?, si el ciudadano no nos apoya cuando menos con la denuncia, la pueden hacer vía telefónica con los datos o acudir directamente a contraloría, incluso pueden acudir a Atención Ciudadana”, Teresa del Carmen Torres Amador, Contralora municipal.
ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- La contraloría del municipio de Altamira finalmente ha aceptado que en el municipio de Altamira aun persisten viejas prácticas por parte de oficiales de tránsito, de quienes no han podido borrar la estela de corrupción al pedir la tradicional “mordida” a los automovilistas locales y foráneos.
En los últimos días, usuarios de redes sociales se han animado a publicar sus experiencias con estos funcionarios, sin embargo estas quejas carecen de valor legal, así lo señalo la Teresa del Carmen Torres Amador, Contralora del municipio de Altamira, animando a los afectados a interponer la queja de manera oficial ante la dependencia para que estas malas prácticas puedan terminar y en su caso cesar a los responsables.
La funcionaria, dijo que se han hecho varios operativos, de los cuales las quejas solo son por medio de las redes sociales, donde los afectados exponen que los elementos de tránsito han intentado extorsionarlos, que los paran con el argumento de que hay revisión y luego les piden dinero.
“No tenemos una denuncia formal y es lo que nos hace falta para que podamos actuar en contra del elemento”, explico Torres Amador, pues muchas veces ahí turistas que pasan por el municipio y se llevan una mala impresión, ante lo cual pidió exponer su denuncia de manera anónima, la cual puede ser interpuesta de manera presencial o hasta por teléfono y que en todo momento será resguardada la identidad de los denunciantes.
“¿Cómo procedemos nosotros?, si el ciudadano no nos apoya cuando menos con la denuncia, la pueden hacer vía telefónica con los datos o acudir directamente a contraloría, incluso pueden acudir a Atención Ciudadana”, refirió añadiendo que por semana son hasta dos quejas las que se reciben formalmente, pero si la gente denunciara podría encausarse una investigación a fondo.
