POR MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA
En los últimos días se han gastado ‘ríos de tinta’ en #Tamaulipas para referirse a MARCO ANTONIO BATARSE FERREL, el 99.99 por ciento loas que intentan posicionar, a quien hasta hace un año era un perfecto desconocido, para ir por la senaduría.
Así es mis queridos boes, el tipo al que hoy 9 de cada 10 periodistas de Tamaulipas llama ‘líder’, joven experimentado, el que ha crecido exponencialmente, el favorito, el de las estructuras, la voz y el nuevo rostro que el Estado necesita en el senado y otras expresiones genuflexas no son espontáneas, no son gratis, no se las creen ni quienes las escriben.
¿Y entonces por qué tanto halago, por qué tanta miel, por qué tanto amor y fanatismo disfrazado de análisis político hacia MARCO BATARSE FERREL?
La respuesta es bien sencilla, es más ni siquiera requiere de un análisis menor; BATARSE FERREL es hijo de MARCO ANTONIO BATARSE CONTRERAS, quien cobra y se despacha con la pala carbonera de titular en la Secretaría de Administración de la UAT.
BATARSE CONTRERAS era el lleva y trae de la abuela de AMÉRICO VILLARREAL SANTIAGO, hijo del gobernador, dueño de la AVAnzada y quien puso a BATARSE FERREL como cabeza del Partido Verde y luego lo impulsó como representante de CLAUDIA SHEIMBAUM y ahora lo promueve como candidato a la senaduría.
Si, en el tiempo en el que gobernaba AMÉRICO VILLARREAL GUERRA, papá de AVA y abuelo de ‘ameriquito’ pocos aguantaban el carácter de doña BEATRIZ ANAYA, tenía un carácter que daba miedo y por alguna razón se entendía con MARCO BATARSE padre, al que enviaban a darle noticias a su casa y a atenderla desde la oficina del entonces vocero MANUEL MONTIEL.
Ahí BATARSE viejo, antes El Flaco Batarse, conoció al ahora gobernador y por eso la relación con el junior que co-gobierna Tamaulipas.
El ameriquito y el marquitos continuaron la relación de los viejos y el primero usa al segundo para evitar triangular órdenes para el financiamiento de la AVAnzada desde la UAT; el hijo de BATARSE CONTRERAS, es en pocas palabras el prestanombres político de AMÉRICO VILLARREAL SANTIAGO.
Si es candidato y resulta ganador, la senaduría en realidad será del junior del gobernador, quien lo sacó del anonimato en el que estaba.
Por eso ahora que se han publicado informes del curriculum de BATARSE FERREL por más que uno le escarba no encuentra los argumentos como para que se le considere como candidato a senador.
Es más, no hace muchos más de cuatro años era parte de la administración panista de Victoria, como segundón, sin futuro
La repentina popularidad (en las columnas políticas de Tamaulipas) de la que ahora goza BATARSE FERREL no es más que la instrucción oficial para convertirlo en lo que no es, para pintarle atributos que no tiene y posicionarlo donde debería estar un verdadero miembro de la izquierda tamaulipeca
¿Por qué la lluvia de coqueteos, de bajada de pantalones, de ‘análisis’ uniformados a favor del muchacho?, tampoco es cuestión de ciencia entenderlo; es una orden de Ameriquito que bajan los voceros oficiales
Pero más aún, de la UAT salen cientos de millones de pesos en pagos a los periodistas que lo promueven como líder, inteligente, ya nada más falta que le pongan que es más galán que Brad Pit o Leonardo DiCaprio.
A ver qué hacen en campaña cuando a MARCO BATARSE FERREL los pocos periodistas no alineados le pregunten cuál es su experiencia como para ser senador.
Porque la ruta, por lo menos la acostumbrada, para llegar al Senado indica que primero hay que ser regidor, luego alcalde, o antes diputado local, luego federal y si hasta entonces si tienes los tamaños como para competir por una gubernatura y no se te dio la oportunidad o no es tu destino, pues vas por la senaduría
Con el batarsito se están brincando todos los escalones previos y si gana, entonces tendremos a un senador que servirá solo para hacer montón en la cámara.
Al famoso de ocasión, le vienen, además, insisto si es candidato, preguntas harto incomodas, además de los temas que ya señalé, como la denuncia por acoso sexual contra su padre, cometidos en sus oficinas de la UAT.
Para entonces es posible que se haya publicado hasta un libro en el que se narren esos hechos de los que fue víctima una periodista que denunció y las andanzas a salto de mata del papá del candidato hace poco menos de una década…
El capítulo: escondido en la cajuela es de mis favoritos. Ya les seguiré contando.
