POR MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA
Es un impresentable, sí, pero ARMANDO MARTÍNEZ se perfila para volver a estar en la boleta electoral del 2 de junio, en la que buscará la reelección para la alcaldía de Altamira.
Así es mis queridos boes, al morenista, fiel representante de la 4T, con el perfil delincuencial que se requiere para ser un protegido de la mafia en el poder, el último presunto delito al que se le asocia, del que se le señala es el de secuestro en su modalidad de “levantones”.
No, no es el primer señalamiento que pinta a ARMANDO MARTÍNEZ como un capillo de pueblo, porque ya se le ha acusado y otra vez esta semana se reiteró que es un agresor de quienes ejercen su libertad de expresión cuando está no encaja con sus fantasías de un alcalde modelo.
Apenas este lunes en el Congreso local, ahí donde manda la mayoría morenista que encabeza ÚRSULA SALAZAR, el alcalde de Altamira fue motivo de nota, porque el activista del sur de Tamaulipas MANNY SEGURA llegó para exigir la justicia que en tiempos de la 4T nomás no les llega a las víctimas casi de cualquier delito.
“El Alcalde de Altamira Armando N me mandó levantar por ejercer mi libertad de expresión”, rezaba una de las mantas que el activista colocó en el graderío del Congreso.
El desdén ya habitual de los morenistas y la suma oportunista de los panistas convirtió a la prospecta contra ARMANDO MARTÍNEZ en un escándalo de gritos y señalamientos hacia URSULA, pero también al qué socarronamente se burlaba presumiendo la falta de empatía HUMBERTO PRIETO, también legislador de Morena.
A MANNY lo ‘levantaron’ luego de que el 20 de noviembre encabezara una protesta en la puerta de la Presidencia Municipal de Altamira en la que denunciaba entre otras cosas la falta de pavimentación de algunas zonas y cuestionaba los viajes al extranjero de ARMANDO MARTÍNEZ.
La protesta solo duró 20 minutos, llegaron dos camionetas sin placas, relató SEGURA, te subes por las buenas o por las malas, dice que le dijeron y se lo llevaron.
Del grupo que lo levantó, MANNY asegura que era encabezado por el director de comunicación social de Altamira, obviamente bajo el mando de ARMANDO MARTÍNEZ.
Tras ‘pasearlo’ por Altamira y advertirle de las protestas contra el Alcalde lo liberaron.
“Ya existe una denuncia ante la Fiscalía que es la 265-2023, donde se le pide al Fiscal que meta las manos en este caso, debido a que desde 2013 soy activista y que me suceda esto, es una acto atroz y violatorio de derechos humanos y es triste que el alcalde de Morena se maneje de esa manera”, dijo en entrevista este lunes en el Congreso local.
Ya antes otro periodista del sur había señalado que fue víctima de secuestro por parte de la gente de ARMANDO MARTÍNEZ.
La razón fue la misma, las críticas a una administración plagada de frivolidad y cero obra, de compra de reconocimientos y del pago a los medios tradicionales a cambio de que le ayuden a pintar de rosa, lo que es gris.
Triste pero se entiende la posición de URSULA SALAZAR ante la denuncia de MANNY, quien le recordó que junto a ella y otros fundó Morena y ahora solo pide justicia.
Cómo suponer que URSULA se pondría al lado de la víctima, si una de las reglas no escritas en Morena es que unos a otros se cuidan, se encubren, se tapan.
Ni modo que URSULA vaya a presumir de calidad moral para llamar al orden a ARMANDO MARTÍNEZ, cuando la vimos ‘robarse’ un celular en sesión del pleno que quedó grabada en video y que le dio la vuelta al país al grado que su tío AMLO prefirió desconocerla en la mañanera.
Ni modo que URSULA se ponga del lado de la libertad de expresión, si en el sur al que le pregunta algo ‘difícil’ es advertido de que le irá mal.
Por eso ARMANDO MARTÍNEZ se siente impune, porque los que podrían ponerlo en su lugar están tan o más metidos en temas peleados con la justicia.
Ni modo que de la Secretaría General de Gobierno le metan en cintura, si HÉCTOR VILLEGAS es señalado de cosas peores y como ÉL es parte de los beneficiarios del dinero ilegal del huachicol que los hizo ganar la elección.
Por lo pronto ahí está la denuncia, MANNY no es el primero, pero sí debería de ser el último ciudadano de Tamaulipas que sea levantado por ejercer su libertad de expresión… mi solidaridad con el activista y con los que como ÉL allá en Altamira han padecido la actitud criminal de ARMANDO MARTÍNEZ.
