TRAS CRISIS HÍDRICA
Las industrias instaladas en Altamira que se vieron obligadas a cerrar por cerca de 26 días debido a la falta de agua en el sistema lagunario del río Tamesí, enfrentan una lenta y difícil recuperación ante el impacto de esta crisis hídrica sufrida entre abril y junio pasado.
ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- Las industrias instaladas en Altamira que se vieron obligadas a cerrar por cerca de 26 días debido a la falta de agua en el sistema lagunario del río Tamesí, enfrentan una lenta y difícil recuperación ante el impacto de esta crisis hídrica sufrida entre abril y junio pasado.
Muchas de estas empresas, principalmente del sector petroquímico y de manufactura, perdieron clientes a nivel nacional e internacional por la falta de producción durante este período de cierre. Luis Apperti Llovet, presidente de la Mesa Ciudadana del Agua, explica que “es un tema muy profundo, muchas empresas batallan para recuperar el mercado perdido. Depende la capacidad y el tipo de producto de cada planta cuánto lograrán encontrarse a los niveles previos a la emergencia”.
Algunas plantas quedaron mal con los pedidos pendientes, mientras que otras no tenían contratos firmados. Aquellas que se declararon en “emergencia mayor” serán las que más tarden en recuperarse, posiblemente tardando años en volver a los niveles de producción anteriores a la crisis.
Para intentar cautivar nuevamente a los clientes, las empresas se han visto obligadas a abaratar sus materias primas y ofrecer altos descuentos. Sin embargo, el presidente de la Mesa Ciudadana del Agua advierte que “la meta ahora es recuperar los clientes y absorber los enormes costos de las pérdidas”.
Según estimaciones del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce), cerca de 40 países a nivel internacional se vieron afectados por la situación vivida en Altamira entre finales de abril y mediados de junio, hasta que las precipitaciones por las tormentas tropicales Alberto y Chris permitieron restablecer los niveles de agua en la laguna del Champayán.
A pesar de que no se prevén cierres de empresas, el impacto de esta crisis hídrica fue enorme para el sector industrial de Altamira, que ahora enfrenta una lenta y complicada recuperación para volver a sus niveles de producción y clientes previos a los 26 días de cierre forzado.
