No cuenta Cesar Abraham Ramírez Rosas con el grado de maestría como se requiere para el cargo como abogado general de la Universidad Autónoma de Tamaulipas
Aún la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) no se repone de la exhibida a nivel nacional del depravado sexual de Marco Batarse, ahora exsecretario de Finanzas de esa institución educativa, cuando vuelve a surgir otro caso no menos vergonzosa, en contra del rector, Damaso Leonardo Anaya Alvarado, en contra del abogado general de la Universidad, Cesar Abraham Ramírez Rosas, también contra el secretario de Finanzas de la misma Casa Universitaria, Eduardo García Fuentes, y en contra del director de Nóminas, Guadalupe Agustín González García, por los delitos de EJERCICIO ILÍCITO DE SERVICIO PÚBLICO, ABUSO DE AUTORIDAD, HECHOS DE CORRUPCIÓN, USURPACIÓN DE FUNCIONES PÚBLICAS O DE PROFESIÓN, COALICIÓN DE SERVIDORES PÚBLICOS, USO ILÍCITO DE ATRIBUCIONES Y FACULTADES Y TRÁFICO DE INFLUENCIA.
ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
TAMAULIPAS. – Aún la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) no se repone de la exhibida a nivel nacional del depravado sexual de Marco Batarse, ahora exsecretario de Finanzas de esa institución educativa, cuando vuelve a surgir otro caso no menos vergonzosa, en contra del rector, Damaso Leonardo Anaya Alvarado, en contra del abogado general de la Universidad, Cesar Abraham Ramírez Rosas, también contra el secretario de Finanzas de la misma Casa Universitaria, Eduardo García Fuentes, y en contra del director de Nóminas, Guadalupe Agustín González García, por los delitos de EJERCICIO ILÍCITO DE SERVICIO PÚBLICO, ABUSO DE AUTORIDAD, HECHOS DE CORRUPCIÓN, USURPACIÓN DE FUNCIONES PÚBLICAS O DE PROFESIÓN, COALICIÓN DE SERVIDORES PÚBLICOS, USO ILÍCITO DE ATRIBUCIONES Y FACULTADES Y TRÁFICO DE INFLUENCIA.
Las acusaciones se formulan después de quedar en evidencia que Cesar Abraham Ramírez Rosas no cuenta con el grado de maestría como lo requiere la posición del cargo como abogado general de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y por lo tanto no cuenta con la debida competencia profesional para lo que ese cargo requiere.
Por esa causa en virtud de no contar con el grado de maestría, no cumple con todos los requisitos legales para ocupar ese cargo y ahora señalados, que encabeza el rector Damaso Leonardo Anaya Alvarado, son acusados por avalar su nombramiento aun y cuando no se cumplía con los requisitos legales.
El Estatuto Orgánico de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, de manera específica en la sección II, Articulo 37, se requiere para ser abogado General de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, se deben de cumplir con los siguientes requisitos:
I.- Ser mexicano
II.- Ser Mayor de 30 años al momento de ser designado
III. – Tener Título Profesional de Licenciado en Derecho
IV.- POSEER GRADO DE MAESTRÍA (Que no tiene)
V.- Tener experiencia profesional mayor de cinco años
VI. – SER PERSONA HONORABLE DE RECONOCIDO PRESTIGIO Y COMPETENCIA PROFESIONAL (Tampoco la tiene)
Debido a que se debe de cumplir al pie de la letra con todos los requisitos y no fue así, se le finca el delito de EJERCICIO ILÍCITO DE SERVICIO PÚBLICO que en la fracción I del Código Penal del Estado de Tamaulipas en su artículo 209, “Comete el delito de ejercicio ilícito de servicio público, el servidor público que ejerza las funciones de un empleo, cargo o comisión, sin haber tomado posesión legítima o sin satisfacer todos los requisitos legales”.
De ahí se aduce que por el hecho de que el licenciado Cesar Abraham Ramírez Sosa no cuenta con la debida competencia profesional que el cargo de abogado general requiere y por no haber satisfecho los requisitos legales para ocupar el cargo, de abogado general de la UAT, se señala al rector Damaso Leonardo Anaya Alvarado quien cae en responsabilidad penal por no cerciorarse como máxima autoridad de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, que Cesar Abraham Ramírez Sosa, se encontraba impedido de manera reglamentaria y estatutariamente para poder ocupar el cargo de abogado general de la Universidad.
Debido a esto según el artículo 212 fracción I del Código Penal del Estado de Tamaulipas, es responsable del delito de ABUSO DE AUTORIDAD, pudiendo ser sancionado de 2 a 9 años de prisión y destitución e inhabilitación de uno a 8 años para desempeñar otro empleo, cargo o comisión públicos.
Se comprueba con esto el consentimiento ilícito del rector de la UAT, Damaso Leonardo Anaya Alvarado, quien consintió en todo momento a Cesar Abraham Ramírez Sosa, usurpando funciones como abogado general, por lo que se le finca el delito de HECHOS DE CORRUPCIÓN como lo establece el artículo 208 fracción IV del Código Penal para el Estado de Tamaulipas, porque Ramírez Sosa, se encuentra obteniendo un beneficio o remuneración económica que ante la ley está impedido para recibirla.
Igualmente se demuestra que Cesar Abraham Ramírez Rosas, evidentemente está solapado por el rector, Damaso Leonardo Anaya Alvarado, por lo que se le configura el delito de EJERCICIO ILÍCITO DE SERVICIO PÚBLICO, de igual forma el ABUSO DE AUTORIDAD, por no reunir el requisito del grado de Maestría, en automático carece de competencia laboral, lo que está impedido, según en el numeral 38 del Estatuto Orgánico de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y que por realizarlo lo hace de manera indebida.
De manera evidente se demuestra que Cesar Abraham Ramírez Rosas comete el delito de USURPACIÓN DE FUNCIONES PÚBLICAS O DE PROFESIÓN EN COALICIÓN DE SERVIDORES PÚBLICOS y su protector el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Damaso Leonardo Anaya Alvarado.
