TRAS 277 AÑOS DE HISTORIA
En entrevista, el párroco de la Iglesia Santiago Apóstol, Bernardo Arredondo Segura, mencionó la necesidad urgente de la restauración del edificio que se ha visto agravado por el tiempo que lleva en pie, así como las condiciones climatológicas adversas en la zona que han contribuido a la aparición de deterioros estructurales.
GABRIELA ESCALANTE / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- Tras 277 años de su construcción, la Iglesia Santiago Apóstol de Altamira requiere una restauración total ante los riesgos que representa por algún tipo de desplome.
En entrevista, el párroco de la Iglesia Santiago Apóstol, Bernardo Arredondo Segura, mencionó la necesidad urgente de la restauración del edificio que se ha visto agravado por el tiempo que lleva en pie, así como las condiciones climatológicas adversas en la zona que han contribuido a la aparición de deterioros estructurales.
Según Arredondo Segura, la estructura ya ha sufrido anteriormente desprendimientos ante los que se deben cerrar temporalmente ciertas áreas de la iglesia.
La aprobación final de las obras dependerá del INAH, dada la importancia histórica del templo.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha intervenido para supervisar la rehabilitación del edificio, asegurando que los trabajos de restauración cumplan con los estándares necesarios.
Arredondo Segura destacó que, aunque la reparación es urgente, aún no se ha establecido un presupuesto concreto para el proyecto.
Mencionó que actualmente, han tenido que acordonar una sección de la iglesia que pudiera ser un riesgo potencial para los visitantes, siendo esta una medida preventiva para evitar futuros incidentes y asegurar que la estructura se mantenga segura durante el proceso de restauración.
A pesar de la situación, Arredondo Segura aseguró que la iglesia sigue siendo segura para los fieles, pues las misas se han continuado celebrando sin inconvenientes.
Mientras tanto, el INAH ha proporcionado una solución provisional para proteger el edificio hasta que se complete el proyecto de rehabilitación, garantizando así la seguridad de todos los que visitan el templo.
