DEBIDO A LOS ESTIAJES QUE SE HAN VIVIDO Y LA FALTA DE RECURSOS DE LOS CAMPESINOS
Según Enríquez Reyes, en los últimos cuatro años se ha notado un desinterés creciente en las actividades agrícolas, principalmente por la falta de lluvias y la escasez de apoyos del Gobierno Federal que ayude a solventar económicamente a los campesinos durante las crisis ,”antes se sembraban aproximadamente 38 mil hectáreas, pero hoy en día apenas quedan en producción unas 28 mil hectáreas del sector social”, señaló Enríquez Reyes.
GABRIELA ESCALANTE / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- José Enríquez Reyes, dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), ha expresado su preocupación por el abandono progresivo del campo en la región de Altamira debido a los estiajes que se han vivido y la falta de recursos de los campesinos.
Según Enríquez Reyes, en los últimos cuatro años se ha notado un desinterés creciente en las actividades agrícolas, principalmente por la falta de lluvias y la escasez de apoyos del Gobierno Federal que ayude a solventar económicamente a los campesinos durante las crisis.
“Antes se sembraban aproximadamente 38 mil hectáreas, pero hoy en día apenas quedan en producción unas 28 mil hectáreas del sector social”, señaló Enríquez Reyes.
Alrededor de 10 mil hectáreas se han dejado de sembrar, lo que afecta gravemente a la economía local y al sustento de muchas familias campesinas.
La falta de lluvias ha generado una crisis en la producción agrícola, complicando la situación que también se agrava por la falta de apoyos del gobierno.
Además, a estos problemas se suma la escasez de mano de obra, pues cada vez más, los jóvenes prefieren emigrar a Estados Unidos o dedicarse a actividades en zonas urbanas, y terminan por abandonar la tradición campesina que solía heredarse de generación en generación.
Enríquez Reyes señaló que los jóvenes de ahora ya no tienen el interés por seguir con la actividad campesina como era antes.
Esta situación plantea un desafío para el futuro del campo en Altamira, donde la falta de continuidad generacional y el abandono de tierras podrían llevar a una crisis aún mayor en los próximos años.
