PILAR DANTÉS / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO.- La directora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Tamaulipas, Tonantzin Silva Cárdenas, dejó en claro que el organismo no representa un obstáculo para la rehabilitación de edificios históricos, sino que su principal objetivo es proteger el patrimonio cultural mediante acciones basadas en el acompañamiento y asesoría técnica.
“Nunca diremos ‘no’ sin una base que lo justifique. Por el contrario, estamos aquí para ayudar, orientar y garantizar que el patrimonio cultural sea preservado adecuadamente, como lo estipula la ley”, afirmó Silva Cárdenas.
La funcionaria federal que por ley, la protección de los edificios históricos recae en los propietarios o responsables de los inmuebles. No obstante, destacó que el INAH tiene las puertas abiertas para brindar asesoría y dirigir los procesos de intervención.
“Somos el instituto que regula y normaliza los procedimientos, pero la responsabilidad primaria recae en los propietarios. Nuestro papel es ayudarlos a realizar las acciones correctas para proteger ese patrimonio”, explicó.
En relación con el reciente desplome de un edificio de más de 100 años en Tampico, Silva Cárdenas señaló la importancia de acudir al INAH antes de realizar cualquier tipo de intervención en inmuebles históricos.
“Estos edificios requieren tratamientos específicos que no son los convencionales. Sin los permisos correspondientes, las acciones pueden resultar contraproducentes, aumentando los riesgos”, advirtió.
Sobre la existencia de edificios en condiciones críticas, la directora explicó que el INAH no cuenta con registros actuales que respalden las afirmaciones de que ciertos inmuebles están en “semáforo rojo”.
Subrayó que dichas evaluaciones deben ser realizadas por expertos. “Muchas veces, lo que sabemos es a través de noticias, pero estas no siempre se basan en opiniones técnicas. Lo ideal es que especialistas colegiados evalúen los inmuebles para evitar decisiones precipitadas o erróneas”, comentó.
Silva Cárdenas también destacó casos como la Catedral de Tampico, donde vitrales y pinturas están en riesgo por problemas de humedad debido a la falta de trabajos de rehabilitación. Este tipo de situaciones, dijo, requieren una intervención técnica especializada y acompañamiento del INAH.
La directora reiteró el compromiso del INAH para colaborar con los propietarios y la ciudadanía, siempre con la finalidad de preservar el patrimonio cultural de Tamaulipas.
“No somos un freno, somos un aliado. Estamos aquí para ayudar y trabajar en conjunto para proteger lo que por ley debe ser preservado. Estas acciones no solo son necesarias, sino urgentes para evitar mayores riesgos”, concluyó.
