Por José Dosal Hernández
La “testereada” que se está dando a nivel nacional y que inevitablemente impactará en Tamaulipas, ya pone a pensar a funcionarios sobre su permanecía como servidores públicos porque, como algunos lo pregonan, no quieren salir “embarrados”.
En pocas palabras, ahora si se avergüenzan de servir al Estado.
Entre ellos Jorge Cuellar Montoya, titular de la voceria de Seguridad Pública.
El individuo cobró fama en Tamaulipas por tapar acciones bélicas de grupos criminales siendo sus mentiras echadas abajo al surgir la verdad.
En el 2023, para ser exactos, en el mes de abril al estallar la guerra de cárteles en lugar de informar para prevenir a la sociedad de los peligros a los cuales estaban expuestos, lanzó ridícula campaña contra periodistas y medios de comunicación calificandolos de amarillistas, tendenciosos.
Hubieron de ocurrir una serie de hechos violentos con resultados trágicos para personas inocentes para que al final aceptara la realidad.
Según su cargo, es Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública y
Vocero de Seguridad Pública del Gobierno de Tamaulipas, un total desconocedor de estos temas, revelan otros funcionarios, porque incluso rara vez es invitado a las reuniones de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz, por no aportar nada en su carácter de Secretario Ejecutivo.
Apegado más a cuestiones educativas, de ideología izquierdista, fiel seguidor del político cubano José Marti, Cuellar Montoya no propone nada referente a lineamientos, protocolos y acciones para el mejor desempeño de las instituciones de seguridad pública.
En los últimos días a tratado de esconder sucesos sangrientos como el ocurrido en la colonia La Cañada de Reynosa, donde fueron bestialmente masacrados dos menores de edad junto con su abuelita, en un fuego cruzado del crimen organizado.
