Temen catástrofe en el Centro de Altamira
Por más de tres décadas, residentes del centro de Altamira han vivido bajo una constante amenaza, debido a la operación del patio de maniobras de Ferromex, por donde diariamente se transportan grandes cantidades de sustancias químicas altamente peligrosas.
Eduardo Garcia / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – Por más de tres décadas, residentes del centro de Altamira han vivido bajo una constante amenaza, debido a la operación del patio de maniobras de Ferromex, por donde diariamente se transportan grandes cantidades de sustancias químicas altamente peligrosas.
César Gallegos Domingo, habitante de la calle Real, expresó su preocupación por la cercanía de este paso ferroviario con dos estaciones de gas, lo que aumenta considerablemente el riesgo de una tragedia.
“Por esta zona cruzan pipas con ácido clorhídrico, cloro y otros compuestos tóxicos que representan un grave peligro para la salud de las personas y los animales. Además, existen otras áreas donde Ferromex podría realizar estas maniobras, lejos de la zona urbana”, señaló.
Gallegos advirtió que ya se han registrado descarrilamientos en ese tramo debido al deterioro de las vías, algunas de las cuales presentan durmientes rotos o completamente desgastados por el tiempo.
“Son miles de familias las que vivimos cerca. En caso de un accidente con derrame de sustancias como ácido o cloro, las consecuencias serían catastróficas. Vivimos sobre una bomba de tiempo”, advirtió.
El vecino explicó que un posible accidente no sólo afectaría por el derrame de químicos, sino que podría desencadenar una reacción en cadena con las estaciones de gas cercanas.
“Una explosión podría provocar otra, y eso costaría muchas vidas”, expuso.
A la problemática se suma el mal estado del paso peatonal que cruza por debajo del puente ferroviario, el cual ha sido escenario de múltiples accidentes.
Algunas personas, al desesperarse por el prolongado paso del tren, han intentado cruzarlo y han perdido la vida en el intento.
“Ya ha habido muertes trágicas. La máquina se detiene por minutos, la gente se desespera y se arriesga a brincar los vagones. Es un paso muy peligroso que ya ha cobrado varias vidas”, añadió.
Gallegos Domingo, hizo un llamado urgente a las autoridades municipales, en particular a la Dirección de Protección Civil, para que evalúen la situación y gestionen la reubicación del patio de maniobras.
Además del riesgo químico y de seguridad, denunció que el paso constante de los vagones durante la noche genera una intensa contaminación auditiva.
“No se puede dormir con el ruido de las máquinas. Es un tormento diario para quienes vivimos en esta zona”, concluyó.
