
Especial/ LA RED DE ALTAMIRA
Washington.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública la primera acusación formal contra algunos líderes del Cártel de Sinaloa por narcoterrorismo.
Pedro Inzunza Noriega y su hijo Pedro Inzunza Coronel son señalados por autoridades estadounidenses de traficar drogas en la frontera desde hace años.
Pedro Inzunza Noriega es mejor conocido como “Sagitario”, ex líder del Cartel de los Beltrán Leyva, trabaja junto a su hijo en la producción y tráfico agresivo de fentanilo hacia EU.
Según la Fiscalía, ambos dirigen una de las redes de producción de fentanilo más sofisticadas del mundo.
En los últimos años, han traficado decenas de miles de kilos de fentanilo a Estados Unidos.Según documentos judiciales, la facción Beltrán Leyva ha sido una de las organizaciones de narcotráfico más violentas en México, involucrada en tiroteos, asesinatos, secuestros, torturas y cobros violentos para sostener sus operaciones.
Controla numerosas plazas en México, incluidas Tijuana, y opera con impunidad, traficando drogas mortales, amenazando comunidades y funcionarios clave, y obteniendo millones de dólares.
“Se les describe como líderes de una de las redes de producción de fentanilo más grandes y sofisticadas del mundo en nombre de la facción Beltrán Leyva del Cártel de Sinaloa”, dijeron autoridades en conferencia de prensa.
El 3 de diciembre de 2024, autoridades mexicanas allanaron múltiples ubicaciones en Sinaloa controladas por ellos y decomisaron mil 500 kilogramos de fentanilo, la incautación más grande en la historia.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de México, por su parte, informó el pasado 1 de julio de 2024 que se desarticuló a un grupo delictivo y se identificó a una célula de narcotráfico vinculada al Cártel de los Beltrán Leyva, liderada por Pedro Inzunza Coronel alias “Pichon” o “Pájaro”, con presencia en Los Mochis, Sinaloa.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, las penas por narcoterrorismo van de cadena perpetua, 20 años de prisión mínima, a una multa económica por más de 20 millones de dólares.
