La lentitud de autoridades federales agrava problemas ambientales en Altamira
El Director de Ecología y Medio Ambiente del municipio, Rubén Herbert Zárate, informó que se han detectado aproximadamente 35 kilómetros de manchas de hidrocarburo que se extienden desde Altamira hasta parte del municipio de Aldama.
ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – Las autoridades federales encargadas de atender temas ambientales han mostrado una preocupante lentitud ante las contingencias que afectan al municipio de Altamira, donde persisten problemas serios de contaminación sin que se haya dado una respuesta efectiva.
Un caso alarmante es el de Playa Tesoro, que permanece cerrada desde hace casi un mes debido a la presencia de petróleo crudo en la costa.
Rubén Herbert Zárate, director de Ecología y Medio Ambiente del municipio, informó que se han detectado aproximadamente 35 kilómetros de manchas de hidrocarburo que se extienden desde Altamira hasta parte del municipio de Aldama.
El funcionario señaló que en esta situación también está involucrada Petróleos Mexicanos (Pemex) y consideró que la falta de acción podría deberse a que la contaminación no ha sido clasificada como “muy densa”, lo que podría haber retrasado la intervención de las dependencias correspondientes.
Otro foco rojo en el municipio es la mortandad de peces en la laguna de La Boquilla, ubicada en la congregación El Chapopote, donde se estima que al menos una tonelada de peces apareció muerta recientemente.
Aunque aún no se han emitido los dictámenes oficiales, Herbert Zárate, explicó que este fenómeno podría estar relacionado con tres factores: el bajo nivel de agua en la laguna, la falta de oxigenación o el aumento en la temperatura del agua.
El director de Ecología subrayó que aún se está a la espera de los estudios por parte de la Comisión Nacional de Pesca (Conspesca) para determinar con certeza las causas de este incidente, haciendo un llamado a las autoridades federales a actuar con mayor prontitud y responsabilidad ante las afectaciones ambientales que ponen en riesgo los ecosistemas y la salud pública en la región.
