Eduardo Garcia / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – En plena ola de calor que afecta con intensidad al sur de Tamaulipas, estudiantes de la Escuela Secundaria Técnica No. 87 “Independencia de México”, ubicada en la colonia San Jacinto, enfrentan condiciones extremas en sus aulas, pese a contar con nuevos aparatos de aire acondicionado que, por trámites burocráticos, no han podido ponerse en funcionamiento.
Desde hace ocho meses, el plantel recibió la donación de 30 equipos de aire acondicionado por parte del gobierno estatal y municipal; sin embargo, hasta ahora no han sido conectados debido a trámites pendientes entre la Secretaría de Educación y la Comisión Federal de Electricidad.
Mientras tanto, las altas temperaturas han causado malestares físicos entre el alumnado e incluso episodios de golpe de calor.
“Los niños están sufriendo mucho, hace un calor insoportable dentro de las aulas, ya ha habido casos de golpe de calor y aun así, desde la supervisión escolar se está ordenando regresar a horarios normales”, denunció Selena Gómez Mendoza, presidenta de la Asociación de Padres de Familia del plantel.
“Nos preocupa que esto se agrave, porque aquí lo que está en juego es la salud de nuestros hijos”, agregó.
La madre de familia indicó que, además del retraso en la conexión de los aires, fueron retirados los ventiladores previamente adquiridos por los propios padres, y los pocos que quedan “no dan abasto”.
Por su parte, el secretario general de la delegación D-II-58 del SNTE, Rogelio Hernández Castillo, respaldó la denuncia y urgió la intervención directa del gobernador Américo Villarreal y del secretario estatal de Educación.
“Se invirtieron 600 mil pesos a través del programa ‘La Escuela es Nuestra’ para adecuar la infraestructura eléctrica, pero seguimos igual. Los climas no funcionan, algunos maestros tienen enfermedades y también están siendo afectados. Esto ya es un problema de salud pública”, afirmó.
La secundaria técnica atiende a unos 950 estudiantes en ambos turnos.
Ante las altas temperaturas, se había reducido la jornada escolar a tres horas; sin embargo, recientemente las autoridades educativas ordenaron el regreso al horario completo, lo que ha generado inconformidad entre padres y docentes.
“Nos están ignorando. Si esta fuera una escuela privada o de algún político, ya se hubiera solucionado”, reclamó Gómez Mendoza, quien recordó que la escuela sigue sin un director formal y arrastra desde hace más de dos años carencias graves en infraestructura, personal docente y servicios básicos.
Exigen que los aires acondicionados puedan entrar en operación antes de que concluya el ciclo escolar.
“Queremos ser escuchados. No se trata de lujos, se trata de salud, se trata de nuestros niños”, concluyó la representante de los padres.
