Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – A pesar de las inundaciones que han alcanzado hasta quince calles en algunos sectores de la zona tras el paso de la tormenta Barry, autoridades federales y estatales aseguran que la situación no representa riesgo para la población, gracias a las acciones preventivas implementadas pues se prevé que en menos de 48 horas inicie el descenso gradual en el Tamesí, superando así la fase crítica del evento.
La Coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó que más de 600 servidores públicos de los tres niveles de gobierno trabajan en territorio, brindando apoyo directo a las personas afectadas. Hasta ahora, alrededor de 70 personas han sido resguardadas en dos refugios temporales, donde cuentan con alimentos calientes, atención médica y agua potable.
“Solo dos personas solicitaron salir por incomodidad ante el corte preventivo de energía eléctrica. La gente está bien atendida y protegida; tenemos alimentos, agua, atención médica y visitas domiciliarias para quienes no están en los albergues”, explicó la funcionaria federal.
Velázquez Alzúa destacó que el ingreso de agua al sistema lagunario ha sido paulatino y controlado, y que ya se alcanzó el pico máximo de crecimiento del río Tamesí, por lo que se espera que en las próximas 48 horas inicie un descenso gradual en los niveles de agua lo que permitiría superar la fase crítica de la emergencia.
También se reportó la evacuación de entre 30 y 35 familias, principalmente en zonas donde el agua ingresó a los hogares. Indicó que lgunas viviendas ubicadas en los márgenes del río se encuentran por debajo del nivel del mar, lo que complica drenar el agua. No obstante, se han instalado seis bombas de gran capacidad facilitadas por la CONAGUA, listas para operar en cuanto las condiciones lo permitan.
Sobre el riesgo por fauna silvestre, como cocodrilos, la titular de la CNPC indicó que no se han reportado incidentes, pero se realizan rondines nocturnos para garantizar la seguridad, especialmente en zonas cercanas a cuerpos de agua.
En cuanto al pronóstico, se esperan lluvias ligeras de 25 a 50 mm, que no representan peligro adicional para la población. Las autoridades mantendrán el monitoreo permanente y reiteran que la emergencia ha sido contenida sin consecuencias fatales.
“Esta ha sido una emergencia que nos permitió aplicar medidas preventivas a tiempo. No hemos tenido una situación así desde 1993. Ahora es momento de pensar también en soluciones a mediano plazo para quienes viven prácticamente dentro del río”, añadió Velázquez Alzúa.
El Gobierno Federal, a través de Protección Civil, mantiene coordinación estrecha con autoridades estatales y municipales para asegurar que ninguna familia quede sin atención durante el proceso de recuperación.
