Especial / LA RED
CIUDAD DE MÉXICO.- Pese a que el Gobierno federal lanzó el mes pasado la estrategia nacional contra la extorsión, este delito de alto impacto tuvo un incremento del 25.4%.
Marcela Figueroa Franco, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, presentó desde Palacio Nacional el promedio diario de delitos de alto impacto a nivel nacional en una comparativa de enero a julio de 2019 a enero a julio de 2025.
“Prácticamente, todos los delitos presentan una disminución. (…) En el caso de extorsión, si bien se observa que hubo un incremento en esta comparación, esto también se debe a que se está incentivando la denuncia después de la puesta en marcha de la Estrategia Nacional Antiextorsión”, expresó.
En la gráfica, la extorsión se ubicaba en los primeros siete meses de 2019 en 24.28 delitos diarios, mientras que de enero a julio de 2025 alcanzó 30.45 al día, es decir, un incremento de 25.4 por ciento.
Figueroa Franco destacó que de los 11 delitos de alto impacto presentados, la extorsión fue la única que incrementó, ya que el feminicidio, las lesiones dolosas por disparos de arma de fuego, el secuestro extorsivo, los robos con violencia, los robos a casa habitación con violencia, los robos de vehículo con violencia, los robos a transportistas con violencia, los robos a transeúntes con violencia, los robos a negocios con violencia y otros robos con violencia, presentaron disminuciones.
Tras admitir un aumento en la extorsión y fallas en los mecanismos de seguridad para inhibir llamadas desde las cárceles, el Gabinete de Seguridad federal presentó el pasado 6 de julio una nueva estrategia nacional contra el delito.
En aquella ocasión, el Gabinete de Seguridad compartió que ocho estados concentran el ilícito del fuero federal, con 66 por ciento, a nivel nacional; cinco de ellos con gobiernos morenistas y dos, emecistas: Estado de México, Guanajuato, Nuevo León, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco, Michoacán y Guerrero.
La estrategia, según el Gobierno, Implica detenciones a partir de investigación e inteligencia, el fomento a la creación de unidades antiextorsión locales, aplicación del protocolo de atención a víctimas, capacitación en manejo de crisis y negociación a operadores, además de una campaña de prevención a nivel nacional.
