El edil lamentó el atentado ocurrido contra su homólogo michoacano, enviando su pésame a la familia y amigos del fallecido
Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, el presidente municipal de Altamira, Armando Martínez Manríquez, expresó su solidaridad y condena ante los hechos, reafirmando que su gobierno mantiene una apuesta firme por la paz y la cercanía con la ciudadanía.
Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA. – Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, el presidente municipal de Altamira, Armando Martínez Manríquez, expresó su solidaridad y condena ante los hechos, reafirmando que su gobierno mantiene una apuesta firme por la paz y la cercanía con la ciudadanía.
El edil lamentó el atentado ocurrido contra su homólogo michoacano, enviando su pésame a la familia y amigos del fallecido.
“Es muy lamentable que un homólogo tenga que sufrir un atentado y que haya perdido su vida; deseamos que esto cambie, que mejore”, manifestó.
Martínez Manríquez, destacó que, a diferencia de otras regiones del país, en Tamaulipas los alcaldes no se encuentran expuestos ni amenazados, aunque recordó el caso del atentado contra el entonces candidato y alcalde con licencia de El Mante, Noé Ramos Ferretiz, ocurrido en 2024, como ejemplo de que la violencia política puede presentarse en cualquier momento.
El presidente municipal de Altamira sorprendió al señalar que no cuenta con escoltas ni seguridad personal, asegurando que lo hace por convicción y confianza en el entorno que vive la ciudad.
“No tengo seguridad y nunca la he tenido. Las condiciones de Tamaulipas son muy diferentes a las de Michoacán. El alcalde con un montón de seguridad, ¿qué mensaje manda? Vivir las condiciones como las vive el pueblo es mandar señal de tranquilidad. El que nada debe, nada teme”, afirmó.
El munícipe reiteró que su administración se distingue por una gobernanza cercana, transparente y sin privilegios, en la que el contacto directo con la población representa un mensaje de confianza y estabilidad social.
Con este posicionamiento, Martínez Manríquez, envió un mensaje de empatía hacia la ciudadanía y a sus homólogos del país, reafirmando que Altamira continuará apostando por la paz y la unidad, pese al clima de violencia política que se vive en diversas regiones de México.
