Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA, TAM. – La Sociedad Cooperativa de Salineros de Altamira enfrenta un escenario de incertidumbre para el ciclo productivo 2026, ante la fuerte dependencia de las condiciones climáticas para la elaboración de sal, actividad que se ve seriamente afectada por la presencia de lluvias.
Mariano Hernández Hernández, integrante de la administración de la cooperativa, explicó que a diferencia de otras actividades del campo, la producción salinera requiere un clima seco y la total ausencia de humedad para poder avanzar. “Nuestra producción depende completamente de que no llueva. Cuando hay humedad, el proceso se detiene y se prolonga, lo que nos impide llenar la bodega y cumplir con los pedidos”, indicó.
Recordó que durante el ciclo anterior se registró un comportamiento atípico del clima, con lluvias constantes que provocaron pérdidas estimadas en alrededor de mil toneladas de sal, volumen que ya estaba considerado para su almacenamiento y comercialización. Esta situación impactó no solo a los socios de la cooperativa, sino también a trabajadores eventuales y cargadores que dependen de esta actividad durante todo el año.
Las afectaciones económicas persisten, ya que la cooperativa no ha logrado recuperarse completamente del déficit generado. Actualmente, cuentan con un cliente principal al que deberán destinar la totalidad de la producción que logre almacenarse para 2026, mientras que el resto del producto se comercializa de manera local, principalmente para la alimentación de ganado y otros usos regionales.
La actividad salinera genera empleo directo para cerca de 40 trabajadores fijos, además de múltiples empleos indirectos que se activan durante las temporadas de cosecha, lo que convierte a esta industria en una fuente importante de sustento para diversas familias de la zona.
Ante este panorama, los salineros mantienen la esperanza de que el próximo año se presenten condiciones favorables. Sin embargo, Hernández advirtió que el inicio del ciclo con lluvias podría retrasar seriamente la producción, y un periodo prolongado de precipitaciones haría inviable la obtención de sal y el llenado de las bodegas.
La Sociedad Cooperativa de Salineros de Altamira permanece atenta al comportamiento del clima y analiza alternativas que permitan mitigar los riesgos, con el objetivo de preservar una actividad tradicional que ha sido sustento económico de la región por generaciones.
