Conectar una vivienda a otra o instalar ‘diablitos’ provoca un calentamiento excesivo en los cables, y ahí es donde se originan los incendios
Las tomas ilegales de energía eléctrica, conocidas popularmente como “diablitos”, se han convertido en una amenaza latente para la seguridad de las familias, al provocar sobrecargas en las instalaciones y aumentar de forma considerable el riesgo de incendios domésticos.
Especial / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA, TAM. – Las tomas ilegales de energía eléctrica, conocidas popularmente como “diablitos”, se han convertido en una amenaza latente para la seguridad de las familias, al provocar sobrecargas en las instalaciones y aumentar de forma considerable el riesgo de incendios domésticos.
El Secretario municipal de Protección Civil, Romel Martínez Flores, alertó que este tipo de prácticas, además de constituir un delito federal, genera un constante deterioro en el cableado, lo que deriva en cortocircuitos y siniestros con consecuencias potencialmente mortales.
Señaló que la dependencia recibe de manera frecuente reportes ciudadanos relacionados con estas conexiones irregulares en distintos sectores habitacionales del municipio. Cada denuncia es canalizada al área jurídica para integrar los expedientes correspondientes y remitirlos a la Comisión Federal de Electricidad, autoridad responsable de atender el robo de energía.
“El problema no es menor. Conectar una vivienda a otra o instalar ‘diablitos’ provoca un calentamiento excesivo en los cables, y ahí es donde se originan los incendios que después terminan en tragedias”, expresó el funcionario.
Martínez Flores, indicó que Protección Civil mantiene labores preventivas y de coordinación con otras instancias para reducir este tipo de riesgos, particularmente tras el incendio registrado recientemente en el fraccionamiento Canarios, donde dos menores perdieron la vida.
Precisó que la corporación ya colabora con las autoridades correspondientes, aportando información técnica para el desarrollo de las investigaciones.
Finalmente, hizo un llamado a la población para denunciar cualquier anomalía en el suministro eléctrico dentro de sus colonias y evitar recurrir a conexiones ilegales.
Subrayó que el ahorro económico que pudiera representar el uso clandestino de electricidad no compensa el peligro que implica para quienes habitan las viviendas, ni el riesgo de afectar a terceros.
