Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
ZONA CONURBADA. – Centenares de mujeres del sur de Tamaulipas participaron este domingo en la marcha del 8 de marzo para exigir que las leyes en favor de la igualdad y la protección de los derechos de las mujeres no se queden solo en el papel.
Martha de la Cruz, integrante de la colectiva feminista Mujer Manglar, aseguró que “no son suficientes, hacen falta más leyes, pero sobre todo hacen falta que se reglamenten y se hagan realidad; en el papel la Constitución dice que todas las mujeres y los hombres somos iguales, por el simple hecho de haber nacido en este país, en la realidad sabemos que no y se vive de igual manera en todos los ámbitos, tanto en lo público como en lo privado”.
De la Cruz enfatizó que la efectividad de las leyes depende de su aplicación y de los recursos asignados para ello. “Que haya presupuestos para que estas puedan llevarse a la realidad, incluso todas estas leyes de impartición de justicia; que se den más presupuestos para las fiscalías, que haya más presupuestos y más capacitación y sensibilización, porque a las mujeres las violentan en las calles, en las casas, en los trabajos y en las instituciones, pero después cuando acudimos a poner una denuncia el mismo sistema de impartición de justicia nos vuelve a revictimizar”, explicó.
La activista destacó la importancia de incorporar la perspectiva de género en todas las instituciones, aclarando que esto no implica discriminación hacia los hombres. “La perspectiva de género es reconocer que hay condiciones de desigualdad en las que viven las mujeres y que eso las hace susceptibles de violencias; también hay un pensamiento en las instituciones y en los hombres que dice que las mujeres, porque así ha sido siempre, tienen que aceptar ciertos mandatos y si no los aceptan entonces las violentan. Todo eso tiene que cambiar, y en eso tenemos que trabajar”, subrayó.
Señaló que, aunque en Tamaulipas se han registrado avances, aún persisten deficiencias graves. Recordó un reciente caso en el Hospital Infantil de Victoria, donde el director minimizó una agresión sexual calificándola como acoso, lo que evidencia la urgencia de capacitar y sensibilizar al personal encargado de estas instituciones “para que cuando suceda algo puedan trabajarlo con perspectiva de género y con un mínimo de humanidad”.
La colectiva reclamó la falta de políticas públicas que permitan que las demandas del 8M dejen de ser necesarias. “Que el día de mañana podamos decir fui a poner una denuncia y fui tratada con dignidad, y no me revictimizaron, ni me cuestionaron a mí, hicieron una investigación profunda, seria de lo que estoy denunciando; las luces, y moños morados y el Feliz Día de la Mujer no nos sirven de nada; mientras en las calles seguimos siendo violentadas y asesinadas”, concluyó.
