Con el tema de etanol, de un zarpazo se puede solucionar ese problema, tanto al combate del delito como a la mitigación del daño ecológico
El uso de combustibles con etanol y el fortalecimiento de la trazabilidad en la cadena de hidrocarburos se perfilan como ejes clave para combatir el robo de combustible y sus impactos, coincidieron especialistas del sector energético al abordar los retos actuales en México.
Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – El uso de combustibles con etanol y el fortalecimiento de la trazabilidad en la cadena de hidrocarburos se perfilan como ejes clave para combatir el robo de combustible y sus impactos, coincidieron especialistas del sector energético al abordar los retos actuales en México.
Galo Galeana Herrera, director general de Biomovilidad de la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES), destacó que existen estrategias poco difundidas que ya se implementan para inhibir el llamado “huachicoleo”.
Explicó que una de ellas consiste en el manejo de gasolina base —aún sin terminar—, la cual, en caso de ser sustraída ilegalmente, no permite el funcionamiento adecuado de los vehículos. “Si esa gasolina base llega a México y no se mezcla hasta el punto donde hay las seguridades necesarias, entonces si se roban esa gasolina base… el auto no va a funcionar de manera adecuada”, señaló.
No obstante, subrayó que el impacto del robo de combustible va más allá de lo económico, al generar severos daños ambientales, particularmente en suelos y cuerpos de agua.
En este sentido, apuntó que la incorporación de etanol representa una solución integral: “Con el tema de etanol, de un zarpazo se puede solucionar ese problema”, afirmó, al referirse tanto al combate del delito como a la mitigación del daño ecológico.
Por su parte, Walter Julián Ángel Jiménez, secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas, abordó el papel de la regulación y la inversión en el control de las redes de tráfico de combustible, destacando los avances logrados en los últimos años.
Recordó que al inicio del sexenio anterior se registraban niveles críticos de robo, con hasta 58 mil barriles diarios, cifra que actualmente se ha reducido de manera significativa. “Hoy esas cifras han bajado entre 4 mil y 6 mil barriles en los días más malos”, puntualizó.
Enfatizó que el fortalecimiento de la trazabilidad ha sido fundamental para estos resultados, al permitir identificar el origen y destino de los combustibles a lo largo de toda la cadena de valor.
Asimismo, señaló que las irregularidades detectadas con frecuencia no se encuentran en las estaciones de servicio, sino en el transporte, motivo por el cual se han endurecido medidas como el balizado de unidades.
“Toda la regulación que ha sacado la federación apunta a la trazabilidad de decir de dónde salió este combustible y dónde se está expendiendo”, explicó.
Finalmente, destacó la coordinación entre autoridades estatales y federales para reforzar estos mecanismos, particularmente en entidades con alta circulación de petrolíferos como Tamaulipas, donde se busca consolidar esquemas que garanticen tanto la legalidad del mercado como la calidad del combustible que llega a los consumidores.
