Trabajadores del panteón han reportado el hallazgo de objetos relacionados con estas prácticas
La falta de vigilancia en el panteón particular, pegado al municipal, ha generado el ingreso de personas no autorizadas al cementerio municipal de Tampico, mismas que dejan evidencias de rituales o “trabajos” de brujería y hasta el momento, la autoridad competente no ha procedido al respecto.
Pilar Dantés / LA RED DE ALTAMIRA
TAMPICO. – La falta de vigilancia en el panteón particular, pegado al municipal, ha generado el ingreso de personas no autorizadas al cementerio municipal de Tampico, mismas que dejan evidencias de rituales o “trabajos” de brujería y hasta el momento, la autoridad competente no ha procedido al respecto.
Así lo dio a conocer el regidor Martín Castellanos Castelán, presidente de la Comisión de Panteones en el cabildo porteño, al advertir que el punto vulnerable se ubica en un acceso sin control.
El regidor explicó que, aunque el panteón municipal cuenta con cámaras de videovigilancia y control en sus entradas principales, el problema surge por la colindancia con un cementerio particular que no mantiene vigilancia, lo que permite el paso clandestino durante la madrugada.
“En el municipal sí hay vigilancia en las entradas, incluso cámaras, pero en el particular no; eso se presta a que se metan por ahí”, afirmó.
Detalló que las irrupciones de personas que realizan este tipo de actos como brujería, amarres, hechizos e incluso vandalismo, suelen ocurrir en horarios nocturnos y en fechas específicas como jueves o viernes, noches de luna llena o durante celebraciones como ‘halloween’ o Día de Muertos, lo que complica que sean detectados, por se requiere supervisión constante en la madrugada.
Si embargo, añadió que, hasta el momento, no existen denuncias formales por parte de familiares afectados por este tipo de rituales.
Lo que sí indicó, fue que trabajadores del panteón han reportado el hallazgo de objetos relacionados con estas prácticas, por lo que se analiza reforzar la seguridad en el área particular mediante cercado o vigilancia, con el objetivo de evitar el acceso irregular al cementerio municipal.
