- – . Tras el zarandero del huachicol y otro contrabando, dificulta crear equipo
- – . Pospuestas en serie del trunco arranque del “castillo de naipes” de AMLO
- – . Cancelación en fila de patentes, exige una trasparencia real de las Aduanas
Por Javier Claudio
Claro que no. – “No hay mal que dure 100 años, ni enfermo que los aguante”, reza el dicho popular, del que bien daría fe el PRI, quien de nueva ocasión saboreó las mieles del triunfo en Coahuila. Favorecido en su mayor parte por el hastío hacia el mal gobierno de Morena, “barrio” en elecciones. Fallas y errores de Morena, coadyuvaron mucho y abren puerta a la ahora oposición con buena oportunidad de triunfar y que no deje de ser crítico, pues un gran número de activistas de PRI y PAN se fueron a Morena
Aclarando. – El parto de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) fue difícil y su seguimiento igual, luego que no fue en el mes de septiembre, tampoco marzo, ni el 30 de abril el inicio de operaciones de esta obra, uno de los “castillos de naipes” de Andrés Manuel López Obrador, en tanto que la presidenta Claudia Sheinbaum trató de enderezar la continuidad y tampoco pudo, peor aún esta vez, con una infraestructura terminada, ya inaugurada, pero trompicada para iniciar actividades.
Clarín. – Sin ser pesimistas ni alentados por los tropiezos de la 4T, desde que se dio a conocer el proyecto, retransmitimos el alto grado de dificultad que exigía una obra de esa magnitud, que si bien no imposible, apuntaba como un proyecto difícil y de más tiempo debido a un reclamo acucioso por obviedad. La nueva sede de ANAM, cobijada en el celoso hermetismo que caracteriza a cada una de las obras que realiza en NLD el Gobierno Federal, sí, sigue bien intencionadas, pero bajo efectos de la improvisación.
Claridades. – Y hoy, hasta los efectos le pegan a la ANAM; pues, tras la cancelación en fila de 41 patentes de agentes aduanales por presunto involucramiento en la importación ilegal de mercancías, se exige que la ANAM sea enmarcada en la lealtad y la honestidad en cada una de sus operaciones y sus elementos, pues se conoce que operar pulcramente será todo un reto. Avalan este desvelo de probidad, que exige a la ANAM, la Secretaría de Economía y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Claro que sí. – Hoy, cambiarle hasta la manera de andar a la ANAM no es nada fácil, pues siguen bajo la lupa todas las aduanas del noreste de México, es por ello la ubican estratégicamente en NLD, punto de mayor tránsito del comercio internacional, lo que suena hartamente serio establecerla en un gran “río revuelto” y que bien podría dar la facilidad a la “ganancia de pescadores”. También estaría trastocando el arranque, que la ANAM, cuando operaba como la AGA aquí era un cómodo paso de contrabandos.
Claroscuro. – Se oye increíble, pero fue exitoso el maridaje entre prominentes grupos de contrabandistas y los titulares de Aduanas, la mayoría establecidos en México. Varios de ellos crearon de la noche a la mañana algunas agencias aduanales en el corazón local, para garantizar cada una de las operaciones ilícitas y por supuesto el éxito del manejo origen-destino de todo tipo de mercancías. En la década de los 90’s, NLD fue el remanso de zares del contrabando y dio a luz a los primeros nuevos ricos.
Clarificando. – Hoy, tiene una razón ese demeritado perfil con que aparece la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de la República Mexicana (CAAAREM), quien luego de lucirse en la ostentosidad y hasta aportar su “voto de confianza” en la política local y nacional, de pronto desdibujó por un “limpia culpas” del Servicio de Administración Tributaria (SAT), al desaparecer el Resguardo Aduanal Mexicano (RAM) y crear la Policía Fiscal Federal, según para deshacer contubernios.
Sabía usted que. – La batida al contrabando que se dio en Nuevo Laredo, tenía visos de seriedad o al menos de acabar con algunos intereses de grupo que les permitió crecer –de más—hasta rebasar a la propia autoridad. Fue entonces que un gran número de quienes se dedicaban a este ilícito decidieron girar hacia otros puntos de operación, incluyendo la flamante Aduana de Colombia, Nuevo León, y dar también ese realce activo y nada grato a las aduanas de Matamoros, Reynosa, Camargo y Miguel Alemán.
