La temporada de huracanes 2026 abarca del 15 de mayo al 30 de noviembre en el Océano Pacífico y del 1 de junio al 30 de noviembre en el Atlántico, que lo que beneficiaría a la región
El recién iniciado periodo de huracanes en la región, aparece convertido en la gran esperanza para continuar con la recuperación de los almacenamientos de agua en las presas y la humedad del campo para la siembra y los animales.
Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO. – El recién iniciado periodo de huracanes en la región, aparece convertido en la gran esperanza para continuar con la recuperación de los almacenamientos de agua en las presas y la humedad del campo para la siembra y los animales.
La esperanza se ha fortalecido con la llegada de la temporada de huracanes, lo que nos indica que tenemos hasta el noviembre para que los efectos de un huracán alcance a las presas de la región y logren recuperar su gasto acentuado, dijo el productor Juan Sergio Gutiérrez Sepúlveda.
La temporada oficial de huracanes de 2026 abarca del 15 de mayo al 30 de noviembre en el Océano Pacífico y del 1 de junio al 30 de noviembre en el Atlántico, que lo que beneficiaría a la región, comentó.
La sequía que se padecía en la región, mantenía en niveles críticos el almacenaje de las presas Falcón y Amistad, principales abastecedoras de agua en la región, lo que logró ser disipado al registrar ambas una recuperación de 14 pulgadas debido a las lluvias.
Datos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), registran que la presa La Amistad se encuentra al 19.3 por ciento de su capacidad de almacenamiento como efecto de las lluvias registradas en la región durante el mes de mayo, principalmente.
El anuncio del periodo de huracanes, tiene como mayor esperanza, que es el único fenómeno natural en el año que bien podría alcanzar en firme la nivelación de los almacenajes necesarios, “no sólo para un buen año sino prometer un buen mediano plazo”.
La presa Falcón fue reportada por la CILA con 17.9 por ciento de su capacidad de almacenamiento, luego que en el mes de mayo acumulaba apenas un 4.0 por ciento.
“Seguimos en la esperanza de la recuperación de una parte de los niveles de agua en las dos presas principales que abastecen la región y principalmente a Nuevo Laredo, al generar algunas lluvias fuertes por la temporada de huracanes”, asentó.
Citó que, en años anteriores, estas lluvias provenientes de huracanes, en el menor de los casos han logrado paliar los efectos de la sequía y en otros tantos han contribuido sobremanera a la recuperación de los almacenajes de las presas.
