Los constructores están desalentados por la informalidad del proyecto que va desde la entrega de recursos suficientes hasta la diferencia en el gasto de inversión y los costos reales
La anunciada construcción de más de cuatro mil 500 casas a través del programa federal Vivienda para el Bienestar sitúa trompicada, debido a la falta de terrenos y el desistimiento de constructores locales debido al desfase de inversión en obra y el costo real.
Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
El proyecto anunciado a principios de año por voceros oficiales del Gobierno Federal, hizo saber que la edificación estaba sustentada en una proporción de terrenos en una extensión de 40 hectáreas y cuyo objetivo principal es abatir el déficit de casas.
De acuerdo a entrevistas con varios integrantes de la Asociación de Constructores de Nuevo Laredo, la edificación de más de 2 mil viviendas, tuvo su primer tropiezo en la falta de terrenos, donde de inicio se observaba Reservas Territoriales y resultó insuficiente.
Las dificultades observadas, dosificaron el programa de construcción de vivienda de interés social al contemplar en una primera etapa solamente mil 600, pero de acuerdo a la estimación de “costos de nivel central”, bajos por cierto en relación a la frontera.
La información de constructores, hizo saber que posteriormente se enfocó al Fraccionamiento Santa Cecilia para crear el complejo habitacional o al menos realizar una parte del ambicioso proyecto de Gobierno Federal.
“Los precios que trae el Gobierno Federal son proveniente de nivel central, es decir más baratos que los que se tienen en la frontera y por lo tanto la inversión no alanzaría y quedarían muy sacrificados”, dijo un empresario constructor.
Hizo saber que otros gastos que han contribuido al aletargamiento del proyecto de edificación de las 4 mil viviendas, son el alta de trabajadores de la construcción ante el Seguro Social.
Sostuvo que el desistimiento de constructores locales, aparece desalentado en la informalidad del proyecto que va desde la entrega de recursos suficientes hasta la diferencia que existe en el gasto de inversión y los costos reales.
