- – . Corredor de carga que viene de Guanajuato… ¡nomás lo veremos pasar!
- – . Vanagloriamos nuestra Aduana y la verdad opera prendida con alfileres
- – . Visión y humanismo del gobernador Américo crea en Torre Bicentenario
Por Javier Claudio
Clarificando. – Vaya enredijo en el que “innovadoramente” se ve envuelto el gobierno de la 4T, a dos años de haber sido “puesto Ismael “El Mayo” Zambada. Sigue ocupando titulares, además la recurrente traición, omisión y atropello a la soberanía. Esto, hoy en torno al piloto que trasladó a Estados Unido al zar del narcotráfico. Ah, y la cereza del pastel estuvo a cargo del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador al dar datos imprecisos, incluyendo el nombre del piloto, hoy hasta inocente.
Aclarando. – Este “margallate”, sigue envuelto en una fortalecida especulación, pues la parte oficial no aborda las sanciones por injerencia extranjera contra el FBI al que ha acusado de participar en una operación para capturar al líder del Cártel de Sinaloa. Novedosa la jefa Claudia Sheinbaum, pues en su conferencia, afirmó que hay agentes estadounidenses trabajando en el país, pero al margen de las leyes mexicanas, dado que entregan un informe periódico de sus actividades en el país.
Claro que sí. – Con eso que “cuando la perra es brava hasta los de casa muerde”, la Aduana de Miguel Alemán justamente apareció presta para mejorar sus recursos económicos mediante el comercio internacional y jugarle así al tú por tú, no sólo a la “inflada” e influyente Aduana de Colombia, Nuevo León, sino a también a Nuevo Laredo. Miguel Alemán, puerto de enlace con Roma, Texas, recibirá la carga que procede de un ambicioso corredor y que ya no manejará sólo mercancía perecedera.
Claridades. – Mientras, a la Aduana de Nuevo Laredo, el Gobierno de la 4T “le sigue dorando la píldora”, pues no obstante que, desde el mandato de Andrés Manuel López Obrador, se creó la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), sigue inoperante y acumulando retardos, en tanto que los desarrollos alternos de tipo comercio internacional, como son ahora los de Nuevo León y Guanajuato, avanzan y parecieran capitalizar el empantanamiento en que aparece inmerso nuestro puerto fronterizo.
Clarín. – Nadia alza la voz y de esa baja modulación se conoce que el entrampamiento que vive la Aduana de Nuevo Laredo, comienza desde el personal de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) quienes, por desconocimiento del funcionamiento de nuestra Aduana, trastornan el orden vial de los camiones de carga, crean embotellamiento y propician larga filas. Revisar un tráiler con rayos gama en Puente III, requiere darles toda la vuelta a los carriles de ida y vuelta.
Claroscuro. – Cuando ANAM sea inaugurada, será sobre un montón de denuncias y quejas sobre obras mochas y sin concluir, donde el abuso y la impunidad han sido el parapeto del Gobierno Federal para cumplir lo que merece ser. La simulación, la agachonería, la conchudez y el importamadrismo, hoy cobran factura al dejarse al descubierto lo que mal se hizo y otro tanto lo que quedó a medias, entre ello carreteras en mal estado y un puerto aduanero negligentemente prendido con alfileres.
Claro que no. – Las dobles caras que hay para Nuevo Laredo, levantan repudios silenciosos del comercio internacional, pues en tanto nos esmeramos en vanagloriar nuestra Aduana y presuntuosamente el control de la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanas de la República Mexicana (CAAAREM), carecemos en serio, tener una digna representatividad. La verdad; nadie protesta, pues se vive un sometimiento ante SAT, Hacienda y ANAM, so pena de enfrentar auditorias o perder las patentes.
Sabía usted que. – Innovación y humanismo aparecen conjugados estratégicamente por el gobierno de Américo Villarreal Anaya, al ser instalado como “Edifico Cardioprotegido” en la Torre Bicentenario un programa integral contra enfermedades del corazón, bajo el control de la Secretaría de Salud. Ahí serán adecuado un equipo especial que garantizará una atención oportuna e integral ante un riesgo coronario, esto bajo el objetivo de capitalizar la capacidad de respuesta.
