CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 82
-La narrativa se construyó con Donald Trump
-AMLO llamó a Calderón “comandante Borolas”
Por Raúl Hernández Moreno
EL PRI reaccionó con muy buen humor ante ordenamiento del Instituto Nacional Electoral para retirar las publicaciones en las que llama narcopartido a Morena y su líder nacional Alejandro Moreno, advirtió que no lo van a callar y los priistas se dieron vuelo en las redes sociales y a través de memes y señalamientos directos insisten el aplicarle el mote al oficialismo.
Pero toda la narrativa de narcopartido no la inventó el PRI, surgió de los señalamientos que desde la Casa Blanca realiza el presidente Donald Trump y repiten funcionarios de la Secretaría de Estado y la DEA, de que los grupos criminales controlan grandes extensiones de México.
Trump también ha dicho que la presidenta Sheinbaum es una buena mujer, pero les tiene miedo a los grupos criminales y por eso no los combate con eficacia y ante esas acusaciones el gobierno mexicano calla y no se atreve a protestar por las vías diplomáticas, más que en declaraciones de prensa. Y el que calla, otorga.
Va a ser difícil, por no decir imposible, que se borre del imaginario popular la imagen de narcopartido de Morena, como también llegó para quedarse la narrativa de AMLO divirtiéndose junto a Carlos Monsiváis. Son dos narrativas que llegaron para quedarse de la misma manera que AMLO denostó a Felipe Calderón y le impuso el sobrenombre de comandante Borolas, y sus fanáticos le aplaudieron como focas contentas.
O como esa otra narrativa del periodista de la 4T, Federico Arreola, que llamó borrachín a Felipe Calderón y después reculó, pero el daño ya estaba hecho y los morenistas aprovecharon para burlarse de Calderón, así como ahora los opositores se burlan de AMLO y sus presuntas aventuras con Monsiváis.
Cuando Estados Unidos condenó a Genaro García Luna, López Obrador aplaudió la justicia que no pudo aplicarse en México y declaró que eso era la confirmación de que en el sexenio de Felipe Calderón se tuvo un narcogobierno.
A los morenos les gusta insultar, pero cuando a ellos los insultan, reaccionan ofendidos y a veces se ponen a llorar, como lo hizo Andy López Beltrán, cuando Morena fue derrotado en Durango y dijo que les habían hecho fraude.
Desde Texas, el ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca cada vez que ofrece entrevistas a medios nacionales aprovecha para llamar narco gobernador a Américo Villarreal y hasta ahora el mandatario tamaulipeco ni lo ha denunciado ante los tribunales, ni le ha dado una respuesta periodística. ¿Será prudencia o miedo? Vaya a usted a saber, con eso de que Cabeza de Vaca tiene fama de cabrón y ya en el 2022, en plena campaña, su equipo de prensa corrió el rumor de que se había girado una orden de aprehensión en contra de Américo y uno de sus hijos, y por si las dudas, ambos se ampararon. Después resultó que era un torito para acalambrarlos, lo cual logró.
