Mario Vargasuárez
Las descasadas
El título de hoy me parece muy reflexivo, original del sexo femenino con un estado
civil o viuda, divorciada o soltera… pero ya de una edad del grupo de ‘maduritas.com’.
Partiendo de este ¿equivocado contexto? Le comento que en una doble chamba,
Nayeli Salvatori Bojalil y Grace Palomares Ramírez, dos mujeres originarias del estado de
Puebla, provocaron una mayúscula problemática al criticar a los varones de la tercera edad
e ironizar sobre el olor que desprenden los ‘viejos’.
La doble chamba es porque Nayeli y Grace reciben un salario de la Cámara Baja, son
diputadas por distritos de Puebla y sin que sea sorpresa, fueron postuladas por el partido
presidencial, sin que sea relevante su actuar en esta legislatura.
También con una carrera gris, se dicen creadoras de contenido en un programa
llamado ‘Las descasadas’ y he intentado reflexionar sobre el título de este espacio de
comunicación y ahora de burla.
Recientemente las diputadas poblanas de Morena provocaron una polémica porque en
su programa de YouTube, criticaron ofensiva y burlonamente a los varones de la tercera
edad e ironizaron sobre el olor que desprenden, según ellas.
En la conversación divulgada en redes sociales, la diputada ‘Nay’ Salvatori ríe a
carcajada abierta por el comentario de otra participante y remarca entre carcajadas: “…que
los viejitos huelen a baúl…”
Por su parte, la ¿legisladora federal? Grace Palomares comenta: “…ya es piel de
viejito, así… suavecita”; mientras la diputada ríe del comentario de ‘Nay’ Salvatori y
agrega “…es que ya se están pudriendo, güey”.
Desde luego que las críticas de pésimo gusto, no se hicieron esperar y no faltaron los
comunicólogos que buscaron los archivos donde aparecen fotografías tanto de ‘Nay’
Salvatori Bojalil como de Grace Palomares con gente mayor de su partido, inclusive con su
líder, el Tartufo de Macuspana, sin omitir al zacatecano Ricardo Monreal, al senador
tabasqueño Adán Augusto López Hernández y hasta con Gerardo Fernández Noroña y la
pregunta obligada ¿También huelen a baúl?
El escándalo llegó no solo a la directiva de su partido, sino hasta la misma Mañanera
de la presidente Claudia Sheinbaum, lo que les ‘obligó’ a que en su programa Las
Descasadas, ofrecieran disculpas, aunque intentaron acusar a las redes sociales que “…sus
opiniones fueron sacadas de contexto”.
Algunos periodistas de radio y televisión buscaron la entrevista con Nay y Grace para
que aclarar la situación, aunque las cámaras y micrófonos no fueron capaces de captar una
congruencia en su declaración, por lo que las legisladoras de Puebla volvieron a quedar en
ridículo.
Las diputadas de Morena, Salvatori y Palomares, han publicado sendos comunicados
en redes sociales afirmando su respeto perene a las personas de la tercera edad, asegurando
que así lo han demostrado las iniciativas llevadas al pleno de la Cámara de diputados.
Según Palomares “En ningún momento existió la intención de ofender, descalificar o
menospreciar a las personas de la tercera edad ni a ningún grupo en situación de
vulnerabilidad (…) al ser descontextualizados -los comentarios- dieron lugar a una
interpretación distinta a la intención con la que fueron expresados”.
Es decir, la diputada por Puebla no negó las expresiones, culpa a las redes sociales de
que los comentarios fueron “descontextualizados… interpretación distinta…” Lo mismo
hizo Nayeli Salvatori que también afirmó que su opinión fue “malinterpretada” y ofreció
una disculpa de “manera sincera, honesta y sin ambages”.
“Los comentarios fueron vertidos en mi libertad de expresión como derecho humano
(…) y fueron usados por una narrativa dirigida en contra de las personas adultas mayores
que, con justa razón, se sintieron agraviados”, añadió.
Sin embargo, continuó ironizando sobre la polémica con más videos en sus redes
sociales y frases que hacían alusión a su comentario sobre el “olor a baúl”.
Finalmente, en el episodio 38 titulado “Celos, toxicidad, cuernos, ¿mayores o
menores?” ya no se encuentra disponible en su cuenta de YouTube, aunque el polémico
fragmento, en el momento de escribir esta colaboración, sigue publicado en
