Mario Vargasuárez
Crisis educativa: NEM
Son muy lamentables los resultados alcanzados por México en la evaluación llamada
PISA, que se aplica a los escolares de varios países del mundo como parte de las tareas de
la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que busca la
promoción de políticas de bienestar económico y social de los 38 países miembros.
La prueba PISA es el examen internacional que evalúa la capacidad de los estudiantes
hasta de 15 años de edad para aplicar sus conocimientos en lectura, matemáticas y ciencias
en situaciones de la vida real.
Es decir que PISA verifica la viabilidad de los conocimientos adquiridos por el
educando en la resolución de problemas reales.
En consecuencia, se entiende que el descalabro para México es enterarnos que la
educación recibida a los alumnos mexicanos menores de 15 años está muy por debajo del
promedio de otros países -incluyendo Latinoamérica- marcando un retroceso real, ni
siquiera estancamiento.
Sin duda es una verdad muy incómoda que por más esfuerzos que haga la propaganda
oficial por medio de discursos triunfalistas podrá maquillar la mayor caída en la historia de
México que sin duda estamos en la retaguardia del desplome en la formación de los nuevos
ciudadanos del país o de la mano obra ilegal para Estados Unidos.
Mario Delgado Carrillo, titular de educación nacional culpa a los padres de familia de
ser “…los responsables de este fracaso, sobre todo por el uso excesivo de los dispositivos
móviles y pantallas que deterioran la capacidad lectora de los estudiantes”.
Por su parte la presidente mexicana, llevó su discurso a las particularidades sociales y
culturales de cada país y desde luego, defendió a su Nueva Escuela Mexicana
argumentando que sí se logra el conocimiento científico entre los estudiantes ¿-?
El gobierno federal lejos de buscar una calidad educativa, está promoviendo acciones
que incluso, ponen en entredicho las prácticas que estimulan la superación personal como la
aprobación del curso, pues por instrucciones de la SEP ahora ningún alumno puede ser
reprobado. Pero sí puede cobrar su beca del bienestar.
Por si fuera poco, la SEP de Mario Delgado ha ordenado a los maestros que las
asistencias y la puntualidad ya no forma parte de la calificación y hasta se eliminó el
porcentaje de asistencia para una calificación ordinaria, lo que significa que toma forma
aquello de “Inscribirse y no morirse”. Aunque puede cobrar su beca del bienestar.
Lo más reciente, apenas surge en este curso escolar, es referido a que se sepulta
aquella práctica hasta tradicional para formar parte de la Escolta Escolar conformada por
los estudiantes de las mejores calificaciones. Recientemente y desde el Palacio Nacional, la
presidente Sheinbaum ordenó que todos los estudiantes pueden conformar la escolta de su
escuela. Se incluye la Beca
Algunas entidades federativas, como Tamaulipas, intentan acaparar reflectores
mediáticos para promover una reforma legal para restringir y prohibir el uso de celulares en
las aulas de educación básica.
Acepto que la medida cuenta con un amplio consenso social y ataca un síntoma
innegable del déficit de atención contemporáneo, la mirada analítica y sociológica nos lleva
a plantear las siguientes cuestiones: 1. ¿El aula sin celulares recuperará por sí misma la
comprensión lectora de un alumno que avanza de grado sin saber descifrar un texto básico?;
- ¿Cómo se construye un entorno socioemocional sano cuando el magisterio trabaja bajo la
asfixia de la burocracia laboral y la simulación administrativa?
Sin duda existe una crisis presupuestal, material y multicausal, también es innegable
que las cúpulas educativas diseñan foros que sirven de trampolín para futuras aspiraciones
públicas mientras las comunidades escolares resisten una verdadera intemperie pedagógica
como planteles rurales sin transformadores eléctricos, carencia de mobiliario digno, falta de
personal operativo y techumbres colapsadas.
Finalmente me parece que educar debe valer por su sola trascendencia social y
