ESPECIAL / LA RED
CIUDAD MADERO.- La Secretaría de Marina inició recorridos en zonas inundadas de Ciudad Madero para mover o trasladar personas a sitios seguros, luego de la impotencia del gobierno municipal para responder a la contingencia.
Sin capacidad para manejar la crisis que dejaron las lluvias, el gobierno de Erasmo González Robledo prefirió dedicarse a entregar alimentos a algunas familias, mientras los marinos asumían las tareas pesadas.
La Primera Zona Naval mantiene disponibles dos mil 25 elementos, además de una Brigada de Respuesta a Emergencias integrada por 100 efectivos con equipo especializado.
El operativo incluye seis vehículos, una embarcación, tres equipos de comunicación satelital, tres sistemas de radiocomunicación y un dron para apoyar labores de reconocimiento y auxilio.
El despliegue se concentró en Ciudad Madero, donde personal naval realizó recorridos para identificar colonias vulnerables y anticipar necesidades de apoyo.
Las precipitaciones dejaron acumulados superiores a 155 milímetros e inundaciones en distintos sectores de Madero, Tampico y Altamira, aunque las mayores afectaciones ocurrieron en el primer municipio.
Autoridades navales también se reunieron con representantes de Protección Civil de los tres municipios y de la Comisión Nacional del Agua Golfo Norte.
El encuentro permitió revisar zonas de riesgo y acordar la creación de un Comité Interinstitucional para agilizar el intercambio de información meteorológica y coordinar decisiones durante una contingencia.
Entre los acuerdos destaca la elaboración de un protocolo regional de actuación ante inundaciones.
Conagua presentará el 29 de septiembre su Plan Operativo por Inundaciones, mientras que los ayuntamientos entregarán sus atlas municipales de riesgo para precisar rutas, recursos y sectores prioritarios.
La Marina informó que mantendrá listos al personal y los recursos necesarios para participar en tareas de prevención, evacuación, auxilio y recuperación, en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales.
El objetivo es reducir tiempos de respuesta y proteger a las familias de la zona conurbada frente a nuevos episodios de lluvia intensa.
