“UAT: Salud e infraestructura.”
Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
En Tamaulipas, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) ha entendido que formar profesionales de la salud no consiste únicamente en abrir carreras, sino en construir condiciones reales para que el conocimiento llegue a las comunidades.
Por ello, la institución gestiona recursos federales para crear una Facultad de Medicina en Ciudad Victoria, como parte de una estrategia orientada a fortalecer la formación médica en la zona centro del estado.
El rector Dámaso Anaya Alvarado ha subrayado que este proyecto requiere del apoyo del Gobierno Federal, Estatal y del Congreso, pues representa una inversión de gran alcance para el sistema de salud regional.
En el caso del gobernador Américo Villarreal Anaya puede desempeñar un papel estratégico en el impulso de la Facultad de Medicina de la UAT en Ciudad Victoria, mediante la gestión de recursos estatales complementarios, la coordinación con el Gobierno Federal y el respaldo ante el Congreso para asegurar su viabilidad financiera.
Asimismo, podrían promover convenios con la Secretaría de Salud, hospitales públicos y centros de investigación para garantizar campos clínicos, prácticas profesionales y formación especializada. La asignación de terrenos, infraestructura, equipamiento médico y becas estudiantiles fortalecería el proyecto.
En coordinación con el rector Dámaso Anaya Alvarado, esta iniciativa ampliaría la formación de médicos, atendería necesidades regionales y consolidaría a Tamaulipas como referente educativo y sanitario.
Además, la UAT busca reducir desigualdades territoriales y acercar oportunidades formativas a jóvenes que con frecuencia, deben abandonar sus comunidades para estudiar.
El impulso a la salud se expresa también en la expansión de la oferta educativa.
En 2025 se abrió la carrera de Enfermería en la sede Reynosa-Aztlán, una decisión que amplía el acceso a una profesión esencial para la atención comunitaria.
La licenciatura ya se imparte en Matamoros, Nuevo Laredo, Ciudad Victoria, El Mante y la zona sur de Tamaulipas, lo que confirma una vocación descentralizadora.
Más allá de las aulas, estudiantes y pasantes de áreas médicas participan en brigadas de vacunación estatales.
Esta vinculación convierte el aprendizaje en servicio: los futuros profesionales no solo adquieren experiencia, sino que contribuyen directamente a la protección de la salud pública.
En Nuevo Laredo se anunció una inversión inicial superior a 72 millones de pesos para nuevos edificios de la Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales y de la Facultad de Enfermería.
El proyecto contempla seis edificios, áreas deportivas, estacionamientos y una explanada techada, en una superficie superior a 31 mil 600 metros cuadrados.
Estas obras no son solamente cemento, aulas y laboratorios: son espacios donde se forman enfermeras, administradores, comerciantes y profesionales capaces de responder a las necesidades de una región fronteriza.
La Facultad de Comercio atiende a más de 3 mil estudiantes en la región, mientras que Enfermería cuenta con cerca de 600 alumnos, cifras que revelan la importancia social de fortalecer esas instalaciones.
La verdadera medida que busca la UAT es en las vidas que transforma.
Cuando la UAT gestiona una Facultad de Medicina, abre una carrera de Enfermería o construye campus dignos, está invirtiendo en esperanza, equidad y futuro.
La salud y la infraestructura educativa deben entenderse como derechos en construcción.
Cada aula equipada, cada brigada de vacunación y cada joven que estudia cerca de su hogar representa una oportunidad para que el desarrollo no quede concentrado en unas cuantas ciudades.
Una universidad que se acerca a su gente no solo forma profesionales: cultiva ciudadanía, solidaridad y la convicción de que el conocimiento, cuando se pone al servicio de la comunidad, se convierte en el más humano de los proyectos.
