· – . Van 13 y contando de los que aspiran a alcanzar a alguna de las candidaturas
· – . La estafeta de inconformidad de pacientes del IMSS, hoy es de los trabajadores
· – . Trasciende desde la 4T los puntos a cumplir para la selección de los aspirantes
Por Javier Claudio
Aclarando. – Muy consciente se debe tener que la crisis que enfrenta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tocó fondo, esto si se considera que el clamor, por años fue de los pacientes, quienes jamás tuvieron eco algunos en respuesta por parte de cada Gobierno Federal en turno, hasta la actualidad. Apelando a la honestidad, cierto, el deterioro del servicio medico se dio desde sexenios del PRI, pero se debe reconocer que terminaron por “empinaron la carreta” López Obrador y Claudia Sheinbaum.
Claro que sí. – Hemos hecho mención aquí en varias ocasiones sobre el pésimo servicio, que va desde personas desmayadas en los pasillos ante el dolor y la prolongada espera de atención, la especulación en la entrega de medicinas, hasta recurrir a la conspiración al interior entre trabajadores para fastidiar laboralmente y provocar su despido, como la mejor forma de demandar, pero más aún por la facilidad de ganar el juicio, dada la debilidad de la defensa de Recursos Humanos en el Seguro Social.
Claroscuro. – Hoy la protesta de derechohabientes pasa a ser de los doctores, enfermeras, camilleros, trabajadores y administrativos, quienes han tomado las calles para protestar por la deprimente falta de recursos y aumento salarial. Bien, pero, y qué de los pacientes, luego que finalmente es en quien recae esta prolongada crisis, sustentada en el maltrato y desatención a 400 mil personas que acuden diariamente a las clínicas y hospitales en busca de un alivio a sus enfermedades. ¿Si, llegará la justicia?
Clarín. – ¿Quieren ver con enfado a Gastón Herrera?, aspirante también por Morena, pregúntenle, dónde estaba cada uno de los de la retahíla de participantes en la danza por la coordinación municipal de Morena en Nuevo Laredo. Hoy todos quieren y se acomodan de “hueso morado”, cuando allá en por el 2010 se realizaban aquellas reuniones informativas de apenas algunos 20 morenistas en el Restaurante Quinto Patio y sufrían las de Caín para completar el pago del desayuno, “jalador” para los medios.
Clarificando. – Cuentan que hasta al gobernador Américo Villarreal Anaya, observó sorpresa por los 13 aspirantes por Morena en NLD, asemejando aquellas viejas escenas triunfalistas en el PRI y que son recordadas entre suspiro y lágrimas por los activistas que quedan, que distan de ponerse de acuerdo, trazar estrategias, sino que más bien están en otra lid y es interna, no para lograr candidatura, sino más bien para ser integrados en algún grupo de trabajo en contra. El caso es estar listos para negociación
Claridades. – Ahí en la lista, los que realmente cuentan son la hoy ex secretaria de Economía, Ninfa Cantú y el transportista Pedro Lozano, los demás son “botones a la camisa” y tal vez favorecidos por la inercia –de hasta hace algunos años—de Morena, como así sería el caso de la grisácea Gabriela Regalada, Sergio Ojeda por sus “parientes incómodos”, Cristabel Zamora, trompicada en la incredulidad de partidos y su verborrea política, Carlos Germán de Anda Hernández, ya descartado pero con rezo a Santo Claus.
Claro que no. – No es de negarse que quien compra billete de lotería de Morena es llevado por el optimismo principal que es el pegarle al premio mayor, pero que no lo separa del lograr consuelo y que es cuando menos lograr reintegro, y de repetir con un triunfo en elecciones, los morenistas “caldo godo” buscarán alcanzar alguna regiduría o cualquier otro acomodo en algún cargo en el Gobierno Municipal. Y he ahí, llega “barrido” el ex alcalde Ramón Garza Barrios, acomoda y deja abajo a más de ocho.
Sabía usted que. – Determinantes aparecen las condiciones de selección, que de aplicarse como se pretende, ya se adivinan los descartados. Y obsérvese, por lo pronto, el método que aplicará el partido Morena está sustentado en 8 puntos; preferencia como candidatura de Morena y aliados, opinión positiva, disposición a votar por la persona, percepción como buen candidato, honestidad, cercanía con la gente, conocimiento con la entidad y cumplimiento de compromisos.
