Le reclaman sus promesas de campaña y que ahora ya como presidente de México, les falló
Tremendo berrinche hizo el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, luego de que sus coterráneos lo abuchearon en su propio pueblo natal, y es que durante una gira política que realiza por el estado de Tabasco, en su agenda estuvo el visitar el municipio de Macuspana a poco más de un año de su administración, reclaman el incumplimiento de promesas ante una imagen descontrolada de un AMLO que no pudo contener los gritos y calificativos que su propia gente le lanzaba.
ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
MACUSPANA, TABASCO.- Tremendo berrinche hizo el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, luego de que sus coterráneos lo abuchearon en su propio pueblo natal, y es que durante una gira política que realiza por el estado de Tabasco, en su agenda estuvo el visitar el municipio de Macuspana a poco más de un año de su administración, reclaman el incumplimiento de promesas ante una imagen descontrolada de un AMLO que no pudo contener los gritos y calificativos que su propia gente le lanzaba.
En medio de reclamos y abucheos, poco a poco Andrés Manuel López Obrador fue perdiendo el control ante quienes lo escuchaban y que tanto presumió que lo llevaron al poder, ahora son los que le reclaman su falta de seriedad en todas aquellas promesas que hizo durante su campaña y que ahora ya como presidente de México, les falló.
Ante la severidad de López Obrador al dirigirse a los presentes que lo abucheaban, le reclamaron que ya no son niños “chiquitos” para tolerar sus terquedades y su falta de seriedad en su comportamiento.
La euforia del descontento entre los asistentes al diálogo con el pueblo Chontal y el Programa de Mejoramiento Urbano que llevaba AMLO, provocó la descompostura del presidente, al grado que amenazó con suspender su mensaje ante tanta bulla y reclamos de promesas incumplidas.
La presión de los reclamos fueron tantos que el mensaje, que en ocasiones anteriores los hacía hasta de una hora, esta vez solo duro 23 minutos, en donde la mayor parte se la dedicó a desmentir los reclamos y decir los avances en becas, apoyos a niños con discapacidad, los mismos que le gritaban que era mentiras, que no habían recibido nada.
Completamente molesto y descompuesto, les reclamó: “Parece que no estuviéramos haciendo nada, llevamos 14 meses, yo les digo. No están recibiendo más del doble los adultos mayores en pensión”, a lo que muchos de los presentes le gritaban al unísono “Nooooo”.
Él insistía: “Es lo mismo que antes”, y se escuchaba un rotundo “no” de parte de muchos de los presentes.
Muy molesto por las bullas y los reclamos, dijo: “Qué no están recibiendo los niños y niñas con discapacidad su pensión”, nuevamente los gritos de inconformidad retumbaban en el recinto y cientos de personas con sus manos le decían que “no”, para negar haber recibido ese apoyo cuando AMLO aseguraba que lo había entregado.
Con su mirada perdida y aspavientosal agitar de sus brazos, insistió diciendo: “Saben cuántas becas se han estado entregando”, y ante el arrecio de abucheos que negaban haber recibido dinero de alguna beca, grita:
“Claro que falta…” Y los gritos continuaron negando ese apoyo que, él aseguraba, lo había ya entregado.
Orgullosamente a gritos les dice : ”Llevamos 11 millones de becas entregadas en todo el país, yo les pregunto, no todos los que estudian preparatoria tienen su beca”, en respuesta fue otro rotundo y prologado ¡Nooooooooooooooooooooooo!
Insiste AMLO: “Haaa como que no”.
“Haaaa como que no”.
Más molesto, como si fuera un pastor de iglesia refiriéndose a su rebaño, les dice: “La mentira es del demonio, es reaccionaria, es conservadora, la verdad es revolucionaria”.
Así concluye su visita a la ciudad natal y que ahora con el rechazo obtenido, queda de manifiesta esa descomposición que ha estado presentando gradualmente el presidente López Obrador, ahora se refleja aún más porque queda claro que ya “Ni en su casa lo quieren”.
