Por Raúl Hernández Moreno
A la crisis sanitaria y económica que se vive, es altamente probable que el gobierno federal y Morena añadan en el 2021 la crisis política, que los llevaría a perder la mayoría de la Cámara de Diputados y los pondría en alto riesgo de perder la presidencia de la república. ¡Debut y despedida!
Perder la mayoría en la Cámara Baja sería el pago de Morena por permitir que Andrés Manuel López Obrador sea el peor Presidente en la historia del país.
Pero vayamos por partes. Ningún partido en el poder ha logrado ganar la mayoría, luego de presentarse una recesión económica.
Así paso en 1997 y en 2009.
Como todo mundo sabe, en diciembre de 1994 se produjo el error de diciembre que llevó a la quiebra a los bancos y obligó, una vez más, a la devaluación del peso frente al dólar. Mucha gente perdió sus casas, bienes, ahorros y eso se reflejó en que en 1995 la economía cayó -6.3 por ciento, mientras que en 1994 creció en 4.9.
En las elecciones de 1997, por primera vez en su historia el PRI, que gobernaba al país, perdió su mayoría en la Cámara Baja y obtuvo 239 curules de mayoría y minoría, contra 261 de los opositores. Ese año también se eligió a 32 senadores y el PRI gano 13 y 19 la oposición.
En el 2009, con el PAN como gobierno, se presentó una crisis que provocó que la economía se contrajera en -5.3 y un año antes había crecido 1.1.
En plena crisis hubo elecciones y el PAN se quedó con 143 curules, entre mayoría y minoría y los opositores lograron 357. Tres años antes el PAN había conseguido 206 diputaciones, es decir, perdió 63 puestos.
El PRI pasó de 131 curules en el 2006 a 237. Al PRD también le fue mal, pues de 71 espacios que tenía le quedaron 56.
Con la caída de la economía en el 2019, de -0.1 por ciento, y los nulos resultados en el combate a la inseguridad, corrupción, en el retroceso en la educación y la salud, la fuga de capitales, y el empecinamiento del Presidente en acosar a los empresarios, el panorama para el 2020 ya era negativo a principios de este año, pero ahora se agrega la crisis sanitaria y económica que en el mejor de los casos nos llevaría a una caída de la economía de -6 por ciento, pero hay analistas que hablan de -10.5.
Ante la tempestad el Presidente responde con barbaridades como que la crisis le vino como anillo al dedo –con sus más de mil muertos— o que no importa el crecimiento, mientras haya bienestar, como si con los 325 pesos que semanalmente le entregan a los viejitos estos puedan irse a vacacionar a Bariloche varias veces al año.
La doble crisis actual es un negativo para Morena, incluso con sus aliados del PT y Verde, más los cuatro nuevos partidos que se están cocinando.
La doble crisis actual será recordada dentro de muchas décadas y el recuerdo estará vivo en el 2021. Será la hora del desquite ciudadano, como paso en 1997 y 2009.
Además, para el 2021 es probable que AMLO ya no tenga un aliado en la Casa Blanca y es probable que el nuevo inquilino sea enemigo de los gobiernos de izquierda. Peor, que odie a los dictadores, sean blandos o duros.
