“Chapulines” partidistas

“Chapulines” partidistas

RESEÑA POLÍTICA

Por: Juan R. de la Sota

Las opciones PRI y PAN para elegir a los próximos gobernantes, han perdido credibilidad y clientela electoral por sus malos gobiernos, involucrados principalmente en asuntos de corrupción de desvío de recursos públicos.

Por ello, muchos ciudadanos han decidido respaldar a  otras fuerzas políticas como Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), del persistente aspirante a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien no es una blanca palomita, pero al menos ofrece un programa contra la corrupción y privilegiar su política a favor de la población que batalla para obtener un peso para comer.

El tabasqueño López Obrador y Morena, han logrado sumar en los últimos meses a gran cantidad de seguidores que simpatizan con su proyecto, de convertirse en candidato al mando presidencial en el Poder Ejecutivo Federal.

Y vaya que lo está logrando, porque en sus eventos de promoción política que desde hace años realiza por todo el país, ha encontrado el respaldo de miles de ciudadanos que le apuestan a un cambio y que ya no quieren saber nada de proyectos panistas ni priistas que privilegian la corrupción, la mentira y la protección de intereses de grandes empresarios, así como hacer de la política un negocio particular, olvidando atender las demandas de la gente pobre.

Un ejemplo fehaciente es la asistencia de conocidos políticos  al evento que el pasado fin de semana realizó en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el político tabasqueño y ex jefe del desaparecido Departamento del Distrito Federal, ahora Ciudad de México, López Obrador, como la de los priistas Américo Villarreal Anaya, Subsecretario de Salud e hijo del ex gobernador Américo Villarreal Guerra.

La del ex candidato a diputado local, Eduardo Abraham Gattás Báezy de Héctor Martín Garza “El Guasón”, otro mantenido del PRI que se subió al tren de Morena, causando el malestar y repudio de muchos izquierdistas leales y sinceros, como la del líder social José Enrique Yañéz Reyes, quien durante el evento acusó a este último de corrupto.

En el caso de los priistas aún no se recuperan del golpazo que les propinaron en la pasada elección, quienes en lugar de andar de traidores deberían esperar la línea que les dará su partido para enfrentar la batalla electoral y aguantar la fría banca, no ser convenencieros ni desleales, como muchos ya lo son, al irse al proyecto del PAN o MORENA.

Los comandantes del PRI, ya no deben pensarlo dos veces y nombrar al nuevo dirigente el PRI en Tamaulipas, porque si no lo hacen, continuará la desbandada de militantes y simpatizantes para buscar nuevas opciones políticas, donde les gestionen una oportunidad laboral para mantener a sus familias.

En el caso del PAN, este es un partido que está jugando para perder, pues sus funcionarios públicos han entendido la política como el oficio de servirse para enriquecerse y no de atender las demandas sociales.

La popularidad del PRI ha disminuido por el escaso e incorrecto trabajo que sus actuales y pasados gobiernos han realizado, por lo que sus precandidatos a la Presidencia de la República, no son bien vistos por el ciudadano.

Por su parte el PAN, sus aspirantes a la candidatura al Poder Ejecutivo Federal, son más de los mismo y no están siendo aceptados por la ciudadanía, al considerar que Margarita Zavala, esposa del ex presiente Felipe Calderón y el líder panista Ricardo Anaya, no tienen la capacidad para gobernar al país y mucho menos resolver los grandes problemas de la nación.

Ello, abre las posibilidades que López Obrador, gane simpatizantes y votos, que podrían darle el triunfo electoral y convertirlo en Presidente de México.

Lo anterior demuestra que el brincar de un partido a otro, a los políticos lo que les conviene es atender sus intereses personales, no los de la población o los de su ideología partidista.

Correo:jrdelasota@hotmail.com