ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
CULTURA.- A orillas del río Yuruá en el Amazonas brasileño vuelve a haber charapas arrau sudamericanas: la población de estas tortugas está en camino de recuperarse por completo, de acuerdo con un estudio de la universidad británica de East Anglia publicado este martes en la revista Nature Sustainability.

De acuerdo con los investigadores, actualmente en la región hay nueve veces más tortugas incubando que a finales de la década de 1970. Así, el número de tortugas que nacen cada año ha aumentado en 70 mil ejemplares.

Según el estudio, para que se diera este cambio fue decisivo involucrar a los habitantes locales en la protección de los animales.

Saqueo

En las orillas fluviales protegidas sólo 2 por ciento de las más de 2 mil áreas de incubación fue saqueado por los cazadores furtivos. En cambio, en las zonas sin resguardo vaciaron casi todos los nidos, detalla el informe. Otros animales de la región también se benefician de este programa.

La charapa arrau (Podocnemis expansa) puede alcanzar una longitud de 75 o incluso 90 centímetros y está considerada un gigante entre las tortugas de agua dulce.

El estudio demuestra lo efectivo que es involucrar a las personas locales en la protección de los territorios, señaló Carlos Peres, de la Universidad de East Anglia. Confiar en un puñado de funcionarios del gobierno en las ciudades para proteger 5 millones de kilómetros cuadrados en el Amazonas no suele funcionar.

No obstante, los guardabosques locales se quejan del escaso apoyo económico que se les da. Los guardas de las orillas están insatisfechos debido a lo poco que reciben por un trabajo tan peligroso, declaró el autor principal del estudio, João Campos-Silva. Esto significa que muchos están dispuestos a renunciar a su exitosa labor de décadas.

Tras la elección del ultraderechista Jair Bolsonaro como nuevo presidente de Brasil muchas organizaciones ecologistas temen duros reveses a la conservación. Los observadores creen que cuando el ex militar asuma su cargo el primero de enero de 2019 dejará vía libre a la explotación de los recursos naturales del Amazonas.