Por Juan R. de la Sota

 

Las pasadas gerencias de la Comisiones Municipales de agua Potable y Alcantarillado, aplicaron cobros exagerados, actuaron con vandalismo en contra de  la economía  de los usuarios y resulta que las nuevas administraciones municipales las reciben con números rojos, es decir en quiebra y con abultada plantilla de personal y sueldos elevados, lo cual huele a corrupción que debería investigarse y sancionarse penalmente, si se comprueba la comisión de delitos.

Los alcaldes tienen la facultad de solicitar una  minuciosa indagación para conocer qué hicieron los ex gerentes con el dinero cobrado por el servicio de agua y drenaje, pues extendían recibos de hasta 4 mil o 5 mil pesos por usuario.

También para saber en qué gastaron  los ingresos económicos por concepto de multas, recargos y nuevos contratos;  fue mucho el dinero recaudado como para dejarlas quebradas, además es necesaria la investigación porque no hay obras de infraestructura en las que hayan invertido parte de esos recursos.

Las COMAPAs son una buena fuente de recaudación de dinero, ya que cobran lo que quieren a los usuarios, los multa cuando le da la gana y no les brinda un servicio de calidad de distribución del vital líquido, siendo necesario se frenen estos  abusos y se establezca un orden en la mismas, pero además se privilegie  la mejora del servicio, pues es una de las principales demandas de los habitantes de todos los municipios.

La medida inicial debería ser llamar a todos los  ex gerentes de las COMAPAs para que comprueben el destino correcto del dinero, pues no es creíble que el ingreso económico se lo gastaron en la nómina de sus trabajadores y en reparar algunas tuberías.

No hay nuevas obras de infraestructura para atender la demanda en colonias que durante años han exigido el servicio, la tubería es obsoleta, lo que ocasiona gran desperdicio de agua, no invirtieron en nuevos pozos de abastecimiento, cobraron facturas sin llevar agua a los hogares, aplicaron multas injustificadas y pagaron salarios miserables a los trabajadores sindicalizados.

Por ello, es necesario que los nuevos consejos de administración de las COMAPAs llamen a los ex gerentes para aclarar cuentas, pues no se debe permitir se vayan a su casa sin informarle al pueblo qué hicieron con el dinero recaudado.

El Secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA) en Tamaulipas, Gilberto Estrella Hernández, denunció que todas las COMAPAs operan en números rojos.

El funcionario sólo recomendó a las nuevas administraciones aplicar estrategias para hacer eficiente el servicio de agua potable a los ciudadanos, para mejorar el funcionamiento del organismo y lograr finanzas sanas, pero no advierte sobre una investigación para saber el motivo por el que dejaron quebrados estos organismos.

Se concretó a  exigir a la ciudadanía pagar puntualmente para recibir un mejor servicio, cuando ni tan siquiera se cumple con abastecer de manera permanente del vital líquido a todos los hogares y cuando los recibos llegan puntualmente y con cobros elevados, sin que en las llevas se tenga agua.

La población no es la culpable de la corrupción que se haya perpetrado en las COMAPAs, la gente lo que demanda es un servicio permanente y eficiente de distribución de agua, pues castigar a los malos funciones le compete a las autoridades responsables de combatir y sancionar la corrupción.

Cambiando de tema, el Gobierno Federal, a través de la SAGARPA presidida por el ex candidato al Gobierno Estatal, Baltazar Hinojosa Ochoa, se aferra en generar problemas a los tamaulipecos, pues su ineficiencia, irresponsabilidad e incumplimiento con los productores del campo, ocasionaría para este jueves otro cierre de carretera.

Anunciaron para la mañana de este jueves el bloqueo en la carretera a Matamoros, en el tramo conocido como la “Y” y la paralización del tránsito vehicular fue anunciado por el líder de los productores inconformes Rogelio Ortiz Moreno, dirigente de la organización Unidos de San Fernando, A. C.

La acción la realizarán en protesta por el incumplimiento de la SAGARPA mal dirigida por el rico ganadero y empresario Eduardo Mancilla Gómez, en el proceso de comercialización  del ciclo agrícola otoño-invierno 2017-2018.

La Sagarpa ofreció un abonito de 12 millones de pesos, pero los productores advirtieron que como quiera harían el cierre de la carretera y no permitirán el paso a los vehículos hasta que no les paguen todo lo que les adeudan.

Son varios millones de pesos que la SAGARPA les adeuda desde hace varios años  y como se han negado a pagar, no tienen otra opción que bloquear la carretera y no dejarán libre  la vía de comunicación hasta que las autoridades federales cumplan con sus promesas.

En esto se observa una perversidad y mala fe del Secretario de SAGARPA, Baltazar Hinojosa Ochoa y su delegado “Lalo” Mancilla, pues su incumplimiento generaría gran cantidad de problemas a la población y a los empresarios.

Buscan generar problemas en Tamaulipas, en lugar de trabajar en un marco de respeto y colaboración para ayudar a resolver las adversidades que enfrentan los tamaulipecos.

Son enemigos de los campesinos y por consecuencia son los responsables de la pobreza y marginación que prevalece en el campo tamaulipeco.

Por otro lado, el Alcalde Xicoténcatl  González Uresti,  visitó el ejido El Huizachal, en donde cumplió su compromiso de mejorar la infraestructura de la escuela “Vicente Guerrero”, a la que diariamente asisten a tomar sus clases niños de preescolar y primaria en aula compartida.

El mandatario municipal Xico, se trasladó a esta alejada comunidad rural, ubicada a unos 40 kilómetros de la cabecera municipal, para entregar infraestructura sanitaria, mobiliario escolar y estableció el compromiso con las madres de familia de mejorar el sistema de abastecimiento de agua potable y electrificación.

El dato: Una vez que concluyan las comparecencias de funcionarios estatales, seguramente se ordenarán los cambios de titulares de algunas Secretarías del Gobierno del Estado. Algunos de los elegidos, si tienen suerte no irían a la fría banca, pues tienen la oportunidad de que los hagan candidatos a diputados locales, donde sí tendrían que trabajar, si quieren ganar, porque la elección estará bastante competida.