Especial / LA RED DE ALTAMIRA
Claman apoyo de alimentos y gasolina para movilizar sus pertenencias en las lanchas único vehículo de transporte que tienen para poner a salvo sus familias.
ALTAMIRA. – Mas de 300 familias que viven en la rivera del Rio Tamesí, ya iniciaron su viacrucis, el agua que esta inundado sus hogares los obliga a que abandonen sus casas en las comunidades que habitan como es Torno Largo, Cues Orteños, Palmas Altas , Llano Grande, Mata del Corral , Camalote , Martina A Martínez, haciendo un llamado a las autoridades para que no los abandonen y los apoyen con gasolina y alimentos para poder enfrentar esta lamentable y triste situación que afecta a adultos mayores, niños y a familias completas, de esa región.
Esperaron hasta el ultimo instante porque no querían abandonar sus hogares. Sin embargo durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves 3 de julio, despertaron con el agua que ya había invadiendo sus patios y algunas casas de zonas más bajas.
La inundación ya estaba invadiendo muchos hogares y seguía aumentando y por consecuencia ya el riesgo alerto a las familias a verse obligados a dejar sus casas por el temor de que puedan morir ahogados.
Muchos de ellos, como pudieron rescataron muebles de sus hogares y las subieron a sus lanchas las que son insuficientes para cargar todas sus pertenencias que de manera indudable lo que dejan en cada hogar será destruido por la inundación que amenaza cada instante con seguir aumentando su nivel.
La necesidad de salvar su vida ante la inminente inundación de sus casas los obliga a dejar atrás su esfuerzo que les llevo tantos años construir un patrimonio y que ahora ante esta situación están en riego de perder absolutamente todo.
Por este motivo lanzan un SOS a las autoridades para que los ayuden a evacuar y los apoyen con gasolina para sus lanchas. Que es el único medio de transporte que tienen para movilizarse a otros lugares donde no corran peligro.
El viacrucis sigue, porque están conscientes de que en cualquier momento puede subir más el nivel del agua, lo que los está obligando a muchos de las 300 familias de esas comunidades a abandonar sus casas porque sus hijos y demás familiares están en un peligro latente de que puedan morir ahogados.




