Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO.- Para los empresarios gasolineros de la frontera, la reducción de la carga fiscal de las gasolinas por parte del Gobierno Federal para mantener el compromiso de que su incremento no sea desproporcionado, comprado con la inflación general, es un “cacaraqueo” para atraer reflectores.
Varios propietarios y encargados de empresas gasolineras en la ciudad, dijo que esa difusión que se le da a lo que gasta la Federación en la frontera para sostener precios parecidos y estar competitivos con EU, es solamente un acto propagandístico.
Según la Secretaría de Hacienda, desde principios de febrero se ha reducido gradualmente la tasa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se fijó para este año a este combustible y actualmente se cobran 2.47 pesos de los 5.11 pesos aprobados por el Congreso para cada litro de gasolina de bajo octanaje o Magna.
“Aquí estamos en las mismas, pues es de dos, cinco centavos lo que baja el litro de las gasolinas, para luego sostener un aumento en la misma proporción por mayor tiempo y así esfuma toda baja que se haya tenido”, dijo José Ángel Salazar, encargo de una gasolinera en el sector centro.
Tomando en cuenta Hacienda los precios del interior de México, aun así, el precio para los automovilistas es actualmente superior a los 20.10 pesos por litro, lo que representa un encarecimiento en lo que va del año de 10.70%, el cual es muy superior al aumento del nivel general de precios que se ubica en 1.5 por ciento.
Según de esta manera el sacrificio para las finanzas públicas es hoy de 2.64 pesos por litro vendido de gasolinas, más la parte proporcional del Impuesto al Valor Agregado (IVA) afectada, estimada en 36 centavos, también por cada litro de combustible, comentó.
“Pero no dicen lo que ganan en toda la nación, es meramente información para beneficio, es decir, hacerse los mártires, si la gasolina es lo que más lana les deja. Pero eso no lo dicen”, dijo otros empleados de gasolineras.
