Javier Claudio / LA RED DE ALTAMIRA
NUEVO LAREDO. – Si bien el periodo de clases en el sector educativo, contribuye con una dinámica a la economía de la localidad, las vacaciones representan una pausa al reducirse una serie de gastos cotidianos.
La actividad educativa es una aportación al fortalecimiento de la economía al estimular ventas como son en las tortillerías, tiendas de autoservicio, centros comerciales y las gasolineras.
“Hay vacaciones y nos bajan las ventas, pues se tiene calculado que las tortillerías bajan un 10 por ciento de las ventas, otro tanto las distintas tiendas de autoservicio en la ciudad y ni qué decir en las papelerías”, dijo el comerciante José Miguel Cantú Barbosa,
Luís Núñez, encargado de despacho de una gasolinera, dijo que este tipo de negocios tiene establecidos que sus ventas bajan hasta en un 30 por ciento, pues concluye el traslado de los estudiantes.
La ausencia de clases que significa que los padres dejan de llevar y traer a sus hijos a las escuelas en los vehículos, un fenómeno que de inmediato al inicio de vacaciones se deja sentir en los negocios,
Filadelfo Medellín Ayala, representante del Grupo Industrial de Productores de la Masa y la Tortilla, asintió que con las vacaciones escolares sobrevino la reducción de las ventas, al acabarse aquellas que realizan los padres de familia al ir por sus hijos a la escuela y retornar a casa para comer en familia.
