El responsable de esta misión es Alejandro Robles, titular de la Secretaría para mexicanos en el Exterior, de Morena
Es tal la invasión de Morena en las instituciones públicas que México se parece cada vez más a la extinta URSS, donde partido y gobierno eran uno y lo mismo. Pero la apuesta más reciente podría salirle muy caro
ESPECIAL / LA RED
El deseo de adoctrinamiento ha alcanzado a Estados Unidos, donde se encuentra un universo de 38 millones de mexicanos, de los cuales 34 millones ya tienen derecho a votar en elecciones estadounidenses.
El responsable de esta misión es Alejandro Robles, titular de la Secretaría para mexicanos en el Exterior, de Morena.
La aspiración de afiliar a millones de mexicanos no implicaría mayor problema de hacerlo con sus propios medios. Pero Robles se plantó en el consulado de Sacramento y calificó de “despiadadas” las políticas de Donald Trump, como si estuviera en un mitin de la 4T.
También se documentaron visitas en los consulados de Los Ángeles, Las Vegas, Houston, Austin, Nueva York y el Centro Cultural Mexicano en Washington, que depende de la Cancillería Mexicana, con la intención de acercarse a la comunidad migrante.
El artículo 41 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano es claro: sus miembros deberán “abstenerse de incurrir en conductas de naturaleza partidista” o “realizar declaraciones que comprometan los intereses del país”. Por las leyes norteamericanas, son delitos.
Después de la pifia del morenista, Marco Rubio ordenó investigar las 53 sedes diplomáticas de México, bajo la sospecha de activismo político.
Y los primeros hallazgos superaron lo inimaginable: encontraron a cubanos y venezolanos acreditados como personal de seguridad ¡y ostentando pasaportes mexicanos!
También descubrieron que al menos 400 empleados consulares tenían vencido su permiso de permanencia y debían abandonar el país lo antes posible.
Son apenas las primeras acciones contra los consulados, pues la investigación sigue su curso. Pero ya generó tensión a la Cancillería Mexicana, la cual ha pedido una extensión temporal para estos colaboradores debido a las funciones especializadas que cumplen. Aunque se les concedió, fue por poco tiempo y el problema estallará.
Tales son las consecuencias de la tarea de Alejandro Robles como “embajador” de Morena, cuyo propósito es adoctrinar a los migrantes mexicanos en los principios de la Cuarta Transformación y el pensamiento procomunista.
MORENA HACE CAMPAÑA EN EU
La política exterior de Trump ha comprometido la estabilidad del morenismo, ya que implica procesar a gobernadores y altos funcionarios mexicanos por delincuencia organizada, como Rubén Rocha Moya. La otra amenaza son las operaciones militares en México debido a la clasificación de los cárteles como grupos terroristas.
En su desesperación, la 4T ha orquestado un plan para influir en los residentes mexicanos que votarán en las elecciones norteamericanas del 3 de noviembre.
Son comicios que pueden extender o cambiar el tablero político de Washington: se decidirán 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 lugares del Senado. Juntos forman el Congreso, que actualmente domina el partido de Trump.
Por eso no es casualidad que Alejandro Robles esté de gira en Estados Unidos y sostenga reuniones con migrantes; quiere convencerlos de que el Partido Republicano es una amenaza para ellos y para México.
Para tal fin utiliza mensajes de odio en el que Estados Unidos es un imperio deshumanizado, mientras México, Cuba y Venezuela son naciones que defienden su soberanía y trabajan para el pueblo; es el mismo discurso de los gobiernos populistas.
Estas ideas resuenan en los comités abiertos por Morena en Nueva York, Los Ángeles y Chicago. Para ello se sirve del Instituto de Formación Política de Morena, cuyos programas están inspirados en los de Cuba y Venezuela, de ideología comunista.
ALIANZA CON DICTADURAS
Decir que el México de la 4T avanza hacia un régimen totalitario no es ninguna ocurrencia al observar con qué países ha deseado aliarse más que con otros. Aplíquese el refrán ‘Dime con quién andas y te diré quién eres’.
En el desfile militar del 16 de septiembre de 2021, Andrés Manuel López Obrador le dio un asiento de honor a Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba.
Estos intereses se fortalecieron con Claudia Sheinbuam. En 2024, tras el triunfo de la doctora, vino a México Yván Gil, ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, a anunciar una “alianza política” con Morena.
Al año siguiente, en 2025, Morena firmó con convenio con el Partido Comunista Cubano para recibir expertos en formación política. En ese momento, la isla sumaba a 1,339 presos políticos, de acuerdo con la ong Prisioners Defenders. En el colmo de la intolerancia, en marzo de 2024, condenó a 9 años de prisión a 15 personas, entre ellas madres de familia, por protestar contra los apagones y la falta de comida.
Pero ¿cuáles son los sentimientos personales de Sheinbaum al respecto? Es quizás más procubana que el mismo López Obrador. En la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada en Barcelona en 2026, propuso condenar cualquier intervención militar en Cuba.
Los regímenes cubano y venezolano, este último hasta la caída de Maduro, se caracterizan por rechazar el sistema democrático y la separación de poderes que postula la Unión Europea.
En México, el partido dominante ya invadió hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
MORENIZACIÓN EN MARCHA
Morena ha atenuado su activismo en la Unión Americana en espera de que las investigaciones se cierren. Teme que Washington exija igualdad de facilidades, ya que solo cuenta con 9 consulados y 9 agencias en suelo azteca, frente a las 53 representaciones mexicanas en Estados Unidos.
Con todos los recursos e instituciones a su disposición, Morena sigue ocupando instituciones que deberían operar de manera pública y apartidista.
El titular del Instituto Mexicano de la Juventud, Abraham Carro, participó en el Campamento de Formación Política para Jóvenes de Morena el pasado 24 de julio de este año.
Ni al Instituto Nacional Electoral respeta; la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, cercana a López Obrador, retiró el color rosa que identificaba al organismo por un tono lila, el mismo que aparece en algunas imágenes del gobierno de la Ciudad de México.
CRONOLOGÍA DEL PROYECTO IDEOLÓGICO CUBA-MORENA
16 de septiembre de 2021, el presidente cubano Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, al lado de López Obrador, preside el desfile militar por el Aniversario de Independencia.
6 de julio de 2024. En una visita a México con motivo de la victoria electoral de Claudia Sheinbaum, Hernández, Yván Gi, ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, anuncia alianza política con Morena.
25 de mayo de 2025. Morena firma con convenio con el Partido Comunista Cubano para intercambiar experiencias en formación política, liderazgo y análisis social.
18 de abril de 2026. En su intervención en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, de Barcelona, España, Claudia Sheinbaum propone “una declaración en contra de la intervención militar en Cuba”.
24 de julio de 2026. Al Campamento de Formación Política para jóvenes de Morena asiste Abraham Carro, titular del Instituto Mexicano de la Juventud, dependencia del gobierno federal que promueve políticas públicas en educación, salud, empleo para todos los jóvenes.
10 de septiembre de 2026. El INE renuncia al rosa como color institucional para remplazarlo por el lila. El color lila lo usa el gobierno morenista de la Ciudad de México y el nuevo partido PAZ, aliado de Morena.
