Por Raúl Hernández Moreno
El IETAM sesionó para aprobar la asignación de 60 regidurías de representación proporcional en 26 municipios en donde no se presentaron recursos de impugnación.
Miguel Angel Chávez García, presidente del IETAM, explicó que de estas 60 posiciones 25 fueron para el PRI, 20 para la coalición Juntos Haremos Historia, 3 para el PAN, entre otros.
Están pendientes las asignaciones en los municipios donde hay impugnaciones como Nuevo Laredo y Reynosa. En este último, el PAN gano con 110 mil votos y 100 mil de Morena y este está pidiendo que se anule la elección y se reponga el proceso.
El Tribunal Electoral de Tamaulipas tiene hasta el 20 de agosto para resolver los recursos de impugnación y luego los que no estén de acuerdo podrán recurrir al Tribunal Federal Electoral que debe resolver antes del 1 de octubre, cuando entran en funciones las autoridades electas.
No queda más que esperar lo que decidan los tribunales.
En una interpretación literal de la ley, de las siete regidurías de minoría que le corresponden a Nuevo Laredo, deben ser 2 para Morena, 2 para el PRI, una para el independiente Víctor Vergara, una para el Verde y una para el independiente Jorge Miranda.
Pero otra interpretación es que se actúe con justicia y se asignen 4 regidurías para Morena y 3 para el PRI. Esto sería lo justo porque el primero obtuvo 50 mil votos y el segundo 40 mil, contra 6 mil de Vergara, 5 mil del Verde y 4 mil de Miranda.
El problema es que el principio de justicia no siempre va de la mano de la ley. Las leyes muchas veces son injustas y por eso los ciudadanos cuentan con recursos para impugnarlas, o incluso recurren a la Revolución.
Y a propósito de esto de las regidurías de representación proporcional, el PRD tendrá una posición en el próximo cabildo, al ir en alianza con el PAN. Originalmente iba en esa posición Melina Hernández, propuesta por la tribu que dirige Sergio Martínez. Luego la dirigencia estatal la remplazó por Sonia Edith Martell.
En plena campaña, Edith Martell se fue a Morena e incluso ayudó a integrar el documento de impugnación de la elección en contra de la coalición PAN-PRD-MC, es decir la fórmula que la postuló.
Delicada posición la de esta dama, que por un lado aseguró una regiduría sin esforzarse mucho, pues su partido obtuvo 1,500 votos, insuficientes para alcanzar una regiduría, y al mismo tiempo combatió a la fórmula que la postuló.
El PAN obviamente está muy molesto por lo que considera una traición e intentó remplazar a Martell, sin éxito.
Ahora sí que a partir del 1 de octubre el PAN convivirá con el enemigo en casa. Poco podrá hacer Martell como opositora, aun uniéndose con los otros dos regidores de Morena, pero puede ser una piedra en el zapato.
