A muchas situaciones se tienen que enfrentar día a día, tanto la directora como los maestros de dicho plantel.

Es la secundaria general “Felipe Berriozábal” no cuenta con agua potable, no tiene apoyo para construir unos baños dignos y tampoco tiene techumbre; a pesar de estar en un lugar donde existe un clima extremadamente caluroso.

ISAAC MOLINA ZAPATA / LA RED DE ALTAMIRA

GONZÁLEZ, TAM.- El imponente Cerro del Bernal es y ha sido utilizado como referente de nuestro Estado, pues es un activo natural que posee la entidad; incluso esa obra de la naturaleza es utilizada por las autoridades estatales como símbolo de identificación de los tamaulipecos, imagen que forma parte de la bandera de Tamaulipas. Alrededor de dicho cerro se encuentran algunos ejidos y congregaciones que antaño fueron comunidades muy importantes de la entidad, pero que lamentablemente llevan muchos años olvidados por las autoridades.

Al menos en dos de esos ejidos existen escuelas que pareciera pertenecieran a otros Estados, pues han sido olvidadas cada sexenio.

Los más de sesenta alumnos de la secundaria general “Felipe Berriozábal”, enclavada en el ejido Magiscatzin a 10 kilómetros del Cerro del Bernal, sufren año con año difíciles condiciones, pues no cuentan con agua corriente (potable) ya que cada tres días les tienen que llevar en una pipa el vital líquido y almacenarlo en un tinaco, por obvias razones los servicios sanitarios no están acordes a lo que los alumnos merecen. Por si eso fuera poco el plantel ha solicitado en varias ocasiones la construcción de una techumbre principalmente por lo extremoso del clima en ese lugar, pues en ese ejido que se encuentra a 25 minutos de Ciudad Mante, se alcanzan a tener temperaturas de hasta 40 grados en un clima seco, insoportable en ocasiones para los estudiantes; pero lamentablemente no han sido escuchados.

A esas y más situaciones se tienen que sobreponer día a día, tanto la directora como los maestros de dicho plantel, que hacen su mejor esfuerzo para brindar una educación de calidad a los jóvenes, quienes sufren las inclemencias del clima prácticamente abandonados, sin una infraestructura digna de una escuela secundaria general de Tamaulipas.

Es que necesitan de manera urgente el apoyo estatal, a fin de que los estudiantes tengan las condiciones mínimas necesarias para poder captar la enseñanza, y también para que los maestros impartan sus conocimientos en espacios dignos y adecuados para que el proceso enseñanza-aprendizaje se lleve a cabo en las mejores condiciones posibles.