ESPECIAL / LA RED DE ALTAMIRA
ALTAMIRA.- A causa de la diabetes el señor José Guadalupe Zamarripa perdió los pies y pese a ello, decidió acondicionar una motocicleta a la que llama “Frankenstein”.
Comentó que al perder las extremidades pudo haber caído en depresión, sin embargo decidió adaptar su vida.
“Fue creación mía a partir de que me cortaron el primer pie y entonces tienes que ver el modo y la necesidad de moverte”.
Es residente del Ejido El Contadero y explicó que la primera amputación se la realizaron hace seis años y la segunda fue hace un año.
“El problema más que nada es no entrar en depresión, porque si caes en depresión caes en un hoyo negro y no sales de ahí, te vas acostumbrando a tu forma de vivir y lo que cuenta es la actitud positiva que tengas”.
Tiene tres años con la motocicleta modificada y en ella se desplaza para ir a los mandados o recoger a los nietos a las escuelas.
“Pensé que ya había acabado con los hijos, pero ahora tengo a los nietos, tengo tres hijos y tres de crianza y tengo unos seis nietos”.
José Guadalupe Zamarripa de 60 años de edad, reconoció que no es fácil perder una parte del cuerpo, cambia la vida, “pero el chiste es que te acostumbres a ello,porque si no tuviera esa actitud ya me hubiera muerto, siempre he sido una persona muy activa”.
Al mes, acude un promedio de tres personas con alguna discapacidad a buscar una oportunidad laboral en la oficina del Servicio Nacional del Empleo en Altamira.
“Tenemos el programa abriendo espacios y en el cual recibimos a las personas para tratar de acomodarlas en el sector laboral”, dio a conocer la titular de la dependencia, Yolanda Gómez Aguilar.
Resaltó que la dependencia a través del programa “abriendo espacios”, se vincula a las personas con discapacidad.
